Este viernes 17 de julio de 2026, un grupo de moradores de la parroquia rural El Paraíso-La 14, en el cantón El Carmen, provincia de Manabí, persiguió e interceptó a varios hombres que se movilizaban en un taxi, luego de que supuestamente cometieran un robo en una gasolinera local. La reacción de los ciudadanos, motivada por el agotamiento ante los constantes problemas de inseguridad en la zona, derivó en la agresión a uno de los sospechosos y en la quema total del automóvil antes de que las autoridades pudieran intervenir en el sitio.

Persecución en la vía pública

Los hechos comenzaron cuando los trabajadores de una estación de servicio reportaron un asalto a mano armada. Según los datos preliminares, los involucrados intentaron escapar a gran velocidad por la carretera principal. Al notar la situación, un grupo organizado de vecinos del sector decidió bloquear el paso del taxi sospechoso para evitar la fuga de las personas que iban en su interior.

El taxi interceptado pertenece a una cooperativa de transporte de la ciudad de Quevedo, en la provincia de Los Ríos. Tras ser acorralados a un costado del camino, los ciudadanos obligaron a los ocupantes a descender del automotor, lo que desató momentos de alta tensión entre los testigos y los conductores que transitaban por esa ruta en ese momento.

Incendio del automotor cooperado

Cansados de los asaltos frecuentes, los moradores decidieron prender fuego al vehículo de transporte público. En pocos minutos, las llamas consumieron por completo la estructura del taxi, el cual quedó reducido a chatarra a la orilla de la vía.

Durante el altercado, uno de los presuntos implicados en el robo resultó con heridas de diversa magnitud debido a los golpes recibidos por el populacho. Las personas del sector señalaron que esta acción fue una respuesta directa ante la falta de resguardo continuo en los puntos más alejados del cantón El Carmen.

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El taxi permaneció en la vía hasta que las llamas se extinguieron solas. - ED

Intervención de la Policía

Miembros de la Policía Nacional llegaron al lugar del incidente para calmar los disturbios, dispersar a la multitud y asegurar el perímetro del taxi incinerado. Los uniformados brindaron ayuda al sospechoso golpeado y coordinaron su traslado a un centro de salud cercano bajo custodia de varios agentes para salvaguardar su integridad física y luego ponerlo a orden de las autoridades judiciales.

Hasta las últimas horas del día, los uniformados se encontraban recolectando indicios y testimonios en la escena para aclarar la identidad de los sospechosos implicados en el robo a la gasolinera. Las autoridades aún no han emitido un pronunciamiento oficial sobre este caso.