Los cables que cruzan calles y fachadas forman parte del paisaje cotidiano de Quito, pero la ciudad busca reducir esa imagen con un plan de soterramiento que proyecta superar los 100 kilómetros de redes subterráneas hasta 2027.

El proyecto, impulsado por el Municipio de Quito, contempla una inversión superior a USD 20 millones y busca trasladar redes de telecomunicaciones hacia infraestructura construida bajo tierra. La intervención se desarrolla en distintos sectores de la capital con obras que incluyen avenidas principales y zonas residenciales.

La meta representa un crecimiento importante frente a los aproximadamente 45 kilómetros de cables soterrados ejecutados durante la década anterior, según información municipal.

Obras avanzan en distintos sectores de la ciudad

Actualmente, varios puntos de Quito ya cuentan con proyectos terminados. Entre ellos están la avenida Patria, avenida Colón, el Centro de Calderón, La Pradera 2, la avenida Rodrigo de Chávez y la avenida 6 de Diciembre.

En paralelo, continúan trabajos en otros sectores como las avenidas Alonso de Angulo y Mariscal Sucre, El Inca, La Delicia-Cotocollao, Ajaví, Cusubamba y Solanda, además de la zona intervenida por la rehabilitación vial de la avenida Quitumbe Ñan.

Estas obras incluyen la instalación de ductos, cámaras y cajas de revisión que permitirán que las empresas de telecomunicaciones trasladen sus redes y retiren progresivamente los cables que quedan fuera de servicio.

¿Cómo funciona el soterramiento de cables?

El proceso comienza con trabajos de infraestructura civil. Primero se realizan excavaciones para colocar los sistemas subterráneos donde posteriormente pasarán las conexiones de telecomunicaciones.

La Empresa Pública Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Epmmop) está a cargo de la construcción de esta infraestructura, que incluye ductos, cruces, cámaras técnicas y la recuperación de aceras y calzadas después de las intervenciones.

Luego de esta etapa, las operadoras de telecomunicaciones deben trasladar sus redes hacia los nuevos espacios subterráneos. Este proceso permite retirar parte del cableado aéreo que permanece instalado en postes y fachadas.

El objetivo de estas intervenciones es mejorar el orden visual de la ciudad y facilitar la organización de las redes que brindan servicios de conectividad a los habitantes.

Nuevas zonas serán incorporadas al plan

La planificación para los próximos años contempla nuevas obras en sectores como la avenida 12 de Octubre, nuevos tramos de la avenida 6 de Diciembre, Comité del Pueblo, avenida Teniente Hugo Ortiz, avenida Galo Plaza Lasso, América, Mañosca y La Gasca.

La ejecución de estos proyectos dependerá de los procesos de contratación y de la coordinación entre las entidades municipales y las empresas responsables de las redes.

El soterramiento de cables en Quito forma parte de una estrategia de intervención urbana que combina obras viales, recuperación del espacio público y modernización de la infraestructura de telecomunicaciones.