El Hospital Oncológico de la SOLCA Manabí realizó este 4 de marzo una charla conmemorativa por el Día Mundial de la Obesidad en Portoviejo, donde médicos y nutricionistas expusieron su relación con enfermedades crónicas y oncológicas, con el objetivo de fortalecer la prevención y la educación nutricional en la población.
La obesidad como problema de salud pública
La doctora Marta Fernández, médica nutrióloga de la institución, señaló la preocupación que existe alrededor de la obesidad y los efectos que trae consigo.
"Esta es una pandemia del siglo XXI. No solo luchamos contra el cáncer; brindamos acompañamiento y prevención en cada etapa del paciente", afirmó Fernández durante la jornada.
A nivel mundial, el panorama también refleja cifras elevadas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.000 millones de personas viven con obesidad en el mundo, incluyendo 340 millones de niños y adolescentes entre 5 y 19 años. La entidad advierte que el sobrepeso y la obesidad incrementan el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y varios tipos de cáncer.
Relación entre alimentación y enfermedades
Durante la charla se abordó la relación entre hábitos alimentarios y enfermedades crónicas. Fernández explicó que en la región Costa —incluidas provincias como Manabí, Esmeraldas y Guayas— predominan combinaciones excesivas de carbohidratos.
"Mezclamos arroz con plátano, arroz con yuca y encima más plátano. El tema es combinar mal los carbohidratos. Debemos equilibrar el plato: más vegetales y proteína a la par con el carbohidrato", indicó.
La especialista detalló que los requerimientos nutricionales varían según edad, actividad física y patologías. Añadió que la alimentación influye directamente en enfermedades como diabetes e hipertensión. "Todo radica desde la alimentación", afirmó.
Nutrición infantil y doble carga de malnutrición
El doctor Richard Mera, especialista en nutrición clínica del niño y del adolescente, participó como invitado académico junto a un docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE). En su intervención, explicó que el acompañamiento nutricional debe involucrar a todo el núcleo familiar.
"Las recomendaciones vienen del profesional de la nutrición, pero los cambios son para todos. No puedo esperar que el paciente coma bien si el resto en la mesa se alimenta de forma inadecuada", sostuvo.
Mera señaló que en zonas urbanas de Manabí se registra un incremento de sobrepeso y obesidad en niños y adolescentes, mientras que en áreas rurales persisten casos de desnutrición. También advirtió sobre la "doble carga de malnutrición individual".
"Niños con sobrepeso u obesidad pueden presentar anemia o déficit de micronutrientes. Consumimos exceso de calorías vacías: hamburguesas, papas fritas y ultraprocesados que aportan energía pero no nutrientes", explicó.
Según la OMS, la obesidad infantil se asocia con mayor probabilidad de obesidad en la edad adulta y mayor riesgo de enfermedades no transmisibles a edades más tempranas.
Prevención y seguimiento
La jornada incluyó dinámicas funcionales en equipo y la participación del departamento de Psicología del hospital. Los especialistas coincidieron en que el seguimiento del paciente con sobrepeso debe ser continuo y adaptado a sus características individuales.
"El seguimiento debe durar el tiempo necesario. Desde consulta hacemos educación nutricional para que el paciente se empodere y pueda, con el tiempo, espaciar controles porque ya sabe cómo alimentarse", indicó Fernández.
Mera subrayó que la educación nutricional inicia desde los primeros años de vida. "Desde el momento cero. A partir del año el niño se integra a la mesa familiar y ya queremos que coma alimentos que no debería consumir", explicó.
El evento también destacó el programa de seguimiento nutricional del Ministerio de Salud Pública, orientado a combatir la malnutrición por déficit y por exceso, cuyos resultados están en proceso de publicación oficial.
La actividad en SOLCA Manabí se desarrolló en el marco de estrategias de prevención que buscan reducir factores de riesgo asociados a enfermedades crónicas y oncológicas, mediante promoción de alimentación equilibrada, control médico y acompañamiento interdisciplinario.