Varios sicarios intentaron asesinar a un policía pero este se defendió y los criminales huyeron. El agente policial, quien presta servicios en el Centro de Rehabilitación Social de Jipijapa, retornaba a su vivienda tras culminar su turno cuando intentaron asesinarlo.
Ocurrió la mañana de este sábado 11 de julio en el barrio 9 de Mayo, cercano al Divino Niño, en el cantón Manta, provincia de Manabí, Ecuador. Varios hombres armados a bordo de un vehículo Chevrolet Aveo abrieron fuego contra él; el agente aplicó el uso progresivo de la fuerza, respondió con su arma de servicio y obligó a los atacantes a huir del lugar.
En el fuego cruzado no se reportaron personas heridas.
Lo ocurrido
El uniformado, cuya identidad se mantiene en reserva por razones de seguridad, transitaba en un vehículo por el sector con dirección a su vivienda cuando detectó la actitud sospechosa de los ocupantes del Aveo. Según el reporte preliminar, los individuos abrieron fuego en su contra, iniciando un intercambio balístico que duró varios segundos. El policía, en servicio activo, reaccionó de manera inmediata, logrando que los agresores se retiraran sin consumar el atentado.
Luego de lo ocurrido, el oficial dio aviso a compañeros de la institución. A la escena del atentado llegaron agentes de Criminalística, la Dirección Nacional de Delitos Antinarcóticos y Delitos Especiales (DINASED) y otras unidades especializadas que levantaron 24 casquillos de un arma calibre nueve milímetros y una bala deformada.
Las pericias balísticas, el análisis de cámaras de seguridad y el levantamiento de indicios continúan para identificar a los responsables. El policía resultó ileso, dice un informe policial.
Respuesta policial
La Policía activó protocolos de protección al servidor y a su núcleo familiar. Las investigaciones se orientan a determinar si el ataque guarda relación con el trabajo del agente en el sistema penitenciario.
Hasta el momento, no se han revelado hipótesis oficiales ni se han identificado sospechosos.
Delincuencia en el distrito
Manta y su distrito policial (que incluye Montecristi y Jaramijó) han registrado una escalada sostenida de violencia asociada al crimen organizado. En 2025, el distrito superó las 500 muertes violentas, marcando un récord histórico, con más del 90% de los casos vinculados al narcotráfico y disputas entre organizaciones como Los Choneros y Los Lobos.
En lo que va de 2026, las cifras se mantienen alarmantes, y hasta el momento se cuentan 275 muertes violentas en el distrito según reportes policiales.
Cárcel de Jipijapa
El Centro de Rehabilitación Social de Jipijapa, donde presta servicios el agente agredido, forma parte del sistema de privación de libertad en la provincia de Manabí. Funcionarios penitenciarios han sido blanco frecuente de amenazas y atentados en contextos de pugnas por control interno y externo de las cárceles, vinculadas a grupos criminales.
A las 7:30 del 25 de mayo de 2026, en Monterrey, cantón Montecristi (Manabí), se reportó dentro de una vivienda el asesinato de Byron Jacinto Barreiro Cedeño, de 35 años, hermano de la directora de la cárcel de mujeres de Jipijapa. Investigaciones posteriores indicaron que los asesinos buscaban a la directora de la cárcel, pero en represalia asesinaron a su hermano.