El Parlamento de Suecia aprobó por unanimidad esta semana una reforma legal que prohíbe los matrimonios entre primos de primer grado y otros parientes cercanos en todo el territorio nacional. La nueva normativa, que entrará en vigor a partir del próximo 1 de julio de 2026, fue impulsada por el Gobierno de derecha sueco mediante una proposición de ley presentada en marzo pasado.

El objetivo central de la medida es contrarrestar la coacción social y la presión institucionalizada vinculada al denominado honor familiar, asegurando el derecho de los ciudadanos a la libre elección de sus parejas.

Dichos matrimonios no serán reconocidos en Suecia

La reforma jurídica aprobada por el poder legislativo establece un marco de restricciones restrictivo y de aplicación general. De acuerdo con el texto legal, la prohibición implica que cualquier matrimonio entre parientes próximos contraído en el extranjero carecerá de validez y no será reconocido legalmente en Suecia de forma regular.

Asimismo, el impedimento civil se extiende directamente al ámbito familiar de los vínculos por afinidad legal, determinando de manera explícita que los hermanastros y los hermanos por adopción tampoco podrán contraer nupcias entre sí.

El ministro de Justicia sueco, Gunnar Strömmer, fundamentó la urgencia de la aprobación normativa durante la exposición oficial de los motivos de la ley ante el pleno parlamentario.

Implementación de esta reforma en su código civil

"La violencia y la opresión por motivos de honor no tienen lugar en nuestra sociedad", manifestó el funcionario estatal, quien además resaltó que la prohibición constituye un mecanismo de protección estatal indispensable para garantizar que cada individuo mantenga la autonomía y la facultad jurídica de decidir por sí mismo sobre el rumbo de su vida personal.

Con la aprobación e implementación de esta reforma en su código civil, Suecia modifica su política familiar histórica y se alinea con la tendencia legislativa regional de otros Estados del continente europeo.

El país escandinavo se une formalmente a naciones como Noruega y Austria, administraciones soberanas que adoptaron restricciones y prohibiciones similares contra los enlaces conyugales entre parientes directos en el transcurso de los últimos años. Las autoridades del Ministerio de Justicia indicaron que los registros civiles adecuarán sus plataformas antes del plazo estipulado de vigencia.