El Parlamento Europeo aprobó este miércoles su posición sobre la revisión de normas comunitarias de productos químicos y cosméticos, con 540 votos a favor, 60 en contra y 45 abstenciones, en Bruselas, con el objetivo de mejorar la seguridad del consumidor, reforzar el etiquetado y acelerar la retirada de sustancias peligrosas del mercado.
El pronunciamiento de la Eurocámara se enmarca en la revisión impulsada por la Comisión Europea para simplificar las obligaciones relacionadas con la clasificación, envasado y etiquetado de sustancias químicas, así como las normas aplicables a cosméticos y fertilizantes. Aunque los eurodiputados respaldan gran parte de la propuesta, han planteado ajustes clave para mantener estándares de protección al consumidor.
Lo que demandan del producto
Entre las principales decisiones, el Parlamento ha solicitado conservar información considerada esencial en el etiquetado, como los datos de contacto del proveedor, evitando que la simplificación normativa reduzca la claridad para los usuarios. Además, se plantea que las advertencias sobre sustancias peligrosas no solo estén presentes en los envases, sino también en la publicidad.
Los legisladores también pidieron a la Comisión Europea evaluar la posibilidad de adaptar ciertos requisitos en envases pequeños, específicamente aquellos de entre 10 y 125 mililitros, sin comprometer la seguridad ni la información disponible para el consumidor.
Mayor control en cosméticos y ventas digitales
En el ámbito de los cosméticos, la Eurocámara ha sido enfática en la necesidad de reducir el tiempo durante el cual pueden comercializarse productos que contengan sustancias carcinógenas, mutágenas o tóxicas. Asimismo, se ha manifestado en contra de introducir excepciones basadas en la forma en que estas sustancias entran en contacto con el organismo.
Otra de las preocupaciones abordadas es la información en las ventas a distancia. El Parlamento ha solicitado reforzar la transparencia en el comercio digital, exigiendo que datos como la lista de ingredientes y la duración del producto se presenten de manera clara y accesible antes de la compra.
Estas medidas buscan garantizar que los consumidores cuenten con información suficiente para tomar decisiones informadas, especialmente en un contexto donde las compras en línea han aumentado en los últimos años.
Cambios en fertilizantes y fortalecimiento institucional
En paralelo, los eurodiputados han apoyado la simplificación de las normas aplicables a los fertilizantes, con el objetivo de reducir cargas administrativas para los productores europeos y facilitar el trabajo de los agricultores. La propuesta incluye la actualización de requisitos técnicos para incorporar nuevos materiales y métodos de producción.
En una votación separada, el Parlamento también respaldó el fortalecimiento de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas, conocida como Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA). La Eurocámara ha solicitado dotarla de más recursos y flexibilidad para enfrentar el aumento de sus competencias.
Además, se plantea establecer una evaluación anual obligatoria que permita verificar si la agencia cuenta con los medios necesarios para cumplir sus funciones, así como mejorar la coordinación con los Estados miembros para agilizar la evaluación de riesgos y reforzar la seguridad química en la Unión Europea.
Contexto y alcance de la reforma
La revisión normativa forma parte de un proceso más amplio dentro de la Unión Europea para equilibrar la simplificación regulatoria con altos estándares de protección ambiental y sanitaria. Las decisiones adoptadas por el Parlamento constituyen su posición oficial en el proceso legislativo, que continuará con negociaciones con el Consejo y la Comisión Europea.
El enfoque general de la Eurocámara apunta a mantener la transparencia en el etiquetado, reforzar la protección del consumidor y asegurar que la modernización de las normas no implique una reducción en los niveles de seguridad. Estas medidas tendrán impacto tanto en la industria química como en sectores relacionados, como la cosmética, la agricultura y el comercio electrónico.