El mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, descartó la celebración de elecciones que permitan a la oposición alcanzar el Gobierno. Lo afirmó durante el acto oficial por el 47.º aniversario de la Revolución Sandinista, realizado en Managua. Esto según los opositores ratifica que es un dictador y no un presidente legítimo.
La declaración de Daniel Ortega
"Aquí, en Nicaragua, no volverán a haber elecciones para que por allí intenten ellos atrapar el Gobierno, atrapar el poder", declaró Ortega durante su intervención. El mandatario se refería a los sectores opositores al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Ortega también anunció que trabajará con la Asamblea Nacional para construir lo que denominó "un muro" o "una muralla". Según su discurso, esa barrera buscará impedir que los grupos calificados por él como "golpistas" y "traidores" regresen al poder.
Ortega rechaza la alternancia política
La declaración no demuestra que Nicaragua eliminará inmediatamente todos los procesos de votación. Sin embargo, expresa de forma directa la intención de impedir que una elección permita un cambio de Gobierno.
La afirmación ocurre bajo una Constitución que establece una Presidencia integrada por un copresidente y una copresidenta. Ambos cargos tienen un periodo de seis años y deben elegirse mediante sufragio, según el texto constitucional publicado en febrero de 2025.
La misma Constitución señala que la Presidencia dirige al Gobierno y coordina los órganos Legislativo, Judicial, Electoral, municipales, regionales y de control. Además, ejerce la jefatura suprema del Ejército, la Policía y el Ministerio del Interior.
Reforma amplió el poder de la Presidencia
La Asamblea Nacional aprobó la reforma constitucional el 30 de enero de 2025. El oficialismo destacó entonces que el periodo de las autoridades elegidas en los últimos comicios nacionales, municipales y regionales se ampliaría a seis años.
La legislación electoral aprobada posteriormente regula la elección conjunta del copresidente y la copresidenta. También establece que los integrantes del Consejo Supremo Electoral pueden ser propuestos por la Presidencia o por los diputados de la Asamblea Nacional.
Daniel Ortega gobierna Nicaragua de manera consecutiva desde enero de 2007. Rosario Murillo, su esposa, ocupa la copresidencia tras los cambios constitucionales impulsados por el oficialismo.
Organismos documentan represión en Nicaragua
La declaración se produce en un contexto de denuncias internacionales por la persecución de opositores, periodistas, medios de comunicación y organizaciones civiles.
En abril de 2025, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua, creado por Naciones Unidas, identificó a 54 funcionarios vinculados con graves violaciones y una campaña de represión sistemática. El informe documentó detenciones arbitrarias, torturas, ejecuciones extrajudiciales, desnacionalizaciones y confiscaciones.
Freedom House clasifica a Nicaragua como un país "No libre" en su informe de 2026. La organización le asigna 14 puntos sobre 100, con dos puntos en derechos políticos y 12 en libertades civiles.
Un pequeño país en Centro América
Nicaragua es un país de América Central ubicado entre el océano Pacífico y el mar Caribe, con una población que bordea los 7 millones de ciudadanos.
Ortega ha defendido su modelo político como una expresión de soberanía y democracia directa. Sus críticos y organismos internacionales sostienen, en cambio, que Nicaragua carece de contrapesos institucionales y de condiciones para una competencia electoral efectiva.
La declaración de Daniel Ortega del 19 de julio del 2026 profundiza esas preocupaciones. Por primera vez de manera explícita, Ortega sostuvo que no permitirá elecciones capaces de conducir a la oposición hasta el Gobierno. Los críticos señalan que esto ratifica una vez más que es un dictador.