Diversas organizaciones ambientales desarrollan acciones de conservación marina en Manta, Jaramijó y otras zonas de Manabí desde 2024, mediante monitoreo de especies, limpieza submarina y propuestas de protección, con el objetivo de reducir el impacto de la contaminación y preservar ecosistemas costeros afectados por la actividad humana.

Acciones de conservación en la costa manabita

En la provincia de Manabí, colectivos ambientales y fundaciones como Fundación Bomaco impulsan iniciativas orientadas a la protección de ecosistemas marinos y costeros. Estas acciones incluyen la identificación de zonas sensibles, el monitoreo de fauna y la ejecución de jornadas de limpieza en áreas impactadas por residuos.

Carolina Toapanta de la fundación Bomaco asentada en Manta dijo que el trabajo se centra en zonas estratégicas del perfil costero, donde se ha detectado acumulación de desechos y afectación a hábitats marinos. Entre las principales actividades se encuentran la recolección de información sobre biodiversidad y la evaluación de riesgos ambientales.

Añadió que estas iniciativas buscan generar datos que permitan respaldar futuras propuestas normativas y medidas de conservación, además de fortalecer la participación comunitaria en la protección del entorno marino.

Limpieza submarina y participación de buzos

Paralelamente, organizaciones como Guardian Divers ejecutan jornadas de limpieza submarina en distintas zonas del litoral ecuatoriano, incluyendo sectores de Manta y Jaramijó. Estas intervenciones están enfocadas en retirar residuos que permanecen en el fondo marino.

Marina Flores, principal de la fundación Guardian Divers que participa de estas acciones señaló que entre los principales desechos recolectados se encuentran redes de pesca abandonadas, plásticos y materiales contaminantes, que representan una amenaza directa para arrecifes, peces y otras especies. Estos residuos pueden provocar enredos, asfixia o degradación del hábitat.

Las actividades son realizadas por buzos voluntarios capacitados, quienes cuentan con formación técnica para efectuar inmersiones seguras. La logística incluye coordinación previa, evaluación del sitio y protocolos de seguridad para garantizar la efectividad de las limpiezas.

Expansión del modelo a otras provincias

Las acciones de conservación que realizan estas fundaciones no se limitan a Manabí. Estas organizaciones también han intervenido en la provincia de Santa Elena, donde se han identificado problemáticas similares relacionadas con la contaminación marina, dijo Flores.

El modelo de trabajo se basa en la recepción de reportes ciudadanos, que alertan sobre la presencia de basura o redes enredadas en ecosistemas sensibles. A partir de esta información, se planifican las jornadas de limpieza.

Este enfoque permite una respuesta rápida y focalizada, optimizando recursos y priorizando las áreas con mayor nivel de afectación ambiental.

Importancia de la conservación marina

Carolina Toapanta de Fundación Bomaco sostuvo que los ecosistemas costeros del Ecuador cumplen funciones clave, como el refugio de biodiversidad, la regulación ambiental y el sustento de actividades económicas como la pesca y el turismo.

Añadió que la presencia de residuos en el mar constituye una amenaza significativa. La contaminación puede afectar a especies marinas y aves, generando impactos como ingestión de plásticos, enredos y deterioro de hábitats naturales.

En este contexto, la combinación de monitoreo, limpieza submarina y acciones comunitarias contribuye a reducir los impactos ambientales y fortalecer la protección de zonas estratégicas del litoral ecuatoriano.

Articulación y participación ciudadana

Las iniciativas actuales también promueven la participación de la ciudadanía mediante plataformas digitales y redes sociales, donde se canalizan reportes y se convocan voluntarios.

De acuerdo con información proporcionada por la principal de Guardian Divers, la organización opera desde hace aproximadamente un año en Ecuador, con base en Guayaquil y actividades a lo largo de la costa.

Su trabajo consiste en movilizar recursos humanos y técnicos para atender puntos críticos previamente identificados, lo que permite ampliar la cobertura de las acciones de conservación. En Manta y otros cantones costeros de Manabí, trabajan de la mano de los gobiernos seccionales y otras entidades como bomberos y voluntarios.