El actor estadounidense Luke Wilson, estrella de la película 'Legalmente Rubia', se convirtió en padre por primera vez a los 54 años de edad, junto a su pareja Kendall Yates, de 24.
La noticia fue confirmada por la revista People, luego de que la pareja asistiera con su hija recién nacida el pasado martes a una recepción de prensa de Netflix en Newport Beach, California.
Luke Wilson presentó a su primogénita
La presentación de la menor ocurrió de manera informal en The Resort at Pelican Hill, lugar donde se desarrollaba la promoción de 'The Hawk', la próxima comedia que protagoniza el actor.
De acuerdo con los reportes de los asistentes, Kendall Yates recorrió las instalaciones del recinto portando a la niña en un portabebés mientras interactuaban con miembros del elenco como el actor Jimmy Tatro.
La nueva familia ingresó al evento poco después de las 17h00 y optó por retirarse discretamente cerca de las 19h00.
El acontecimiento tomó por sorpresa a la opinión pública debido al bajo perfil que caracteriza a la pareja.
Luke Wilson y Kendall Yates mantienen un vínculo sentimental reservado desde que fueron vistos juntos por primera vez en 2023, formalizando sus apariciones en alfombras rojas durante el estreno del largometraje 'Horizon: An American Saga - Chapter' 1 en 2024.
El cumplimiento de un deseo personal
Medios de comunicación como el Daily Mail reportaron que la pareja fue fotografiada caminando por Los Ángeles en abril de este año, ocasión en la que Yates vistió prendas holgadas que impidieron el avistamiento de su estado de gestación.
Por su parte, la revista Us Weekly precisó que la pareja no ha contraído matrimonio y que los datos sobre la vida personal de Yates siguen siendo limitados, más allá de la confirmación de la paternidad compartida.
La llegada de su primogénita representa la consolidación de una meta personal para el protagonista de 'Old School'.
A los 47 años, Luke Wilson declaró a Hollywood Life: "Definitivamente quiero formar una familia. Amo a mis sobrinas y sobrinos. Y sé cuánto disfrutaba mi padre ser papá; era una de las cosas que más feliz lo hacían. Así que sí, tengo 47 años, estoy listo para eso. Tengo que ponerme manos a la obra".
En dicha entrevista, el cineasta enfatizó que su deseo era evitar una paternidad tardía que limitara su movilidad: "No quiero ser uno de esos padres que tiene que pagarle a alguien del vecindario para que lance el balón de fútbol americano con su hijo porque él ya no puede hacerlo".