El director de la Organización Mundial de la Salud, OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, denunció este martes ataques registrados en las inmediaciones de la sede del organismo en Teherán, en el contexto del conflicto armado que enfrenta a Irán con Estados Unidos e Israel desde finales de febrero.

Daños en instalaciones cercanas a la OMS

Según informó Ghebreyesus a través de redes sociales, durante las dos últimas noches se registraron ataques en zonas próximas a la oficina de la OMS en la capital iraní. Como consecuencia, las explosiones provocaron la destrucción de ventanas en las instalaciones.

El funcionario confirmó que todos los empleados del organismo se encuentran en buen estado y que no se han reportado personas heridas dentro de la sede. No obstante, advirtió sobre los riesgos que este tipo de incidentes representa para el funcionamiento de agencias humanitarias.

Ghebreyesus subrayó que los ataques que afectan directa o indirectamente a organismos de Naciones Unidas "no pueden tolerarse" y deben evitarse, recordando que las instalaciones están claramente identificadas para prevenir este tipo de situaciones.

Contexto del conflicto armado

Los hechos se producen en medio de una escalada de violencia iniciada el 28 de febrero, cuando fuerzas de Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva contra territorio iraní. Este conflicto ha generado impactos significativos tanto en infraestructura como en la población civil.

De acuerdo con reportes preliminares, la ofensiva dejó la muerte del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como de otros altos cargos del régimen. Desde entonces, los enfrentamientos se han mantenido activos en distintas zonas del país.

El conflicto ha provocado además daños en infraestructura crítica, incluidos centros de salud. La OMS había alertado previamente sobre afectaciones en hospitales como Motahari y Gandhi, también ubicados en Teherán.

Impacto humanitario y llamado internacional

El director de la OMS reiteró su llamado a las partes involucradas para garantizar la protección de instalaciones médicas y humanitarias, conforme a las normas del derecho internacional.

La organización ha insistido en la necesidad de proteger a civiles, personal sanitario y estructuras de salud, especialmente en contextos de conflicto armado donde la atención médica resulta esencial para la población afectada.

Según estimaciones disponibles, el conflicto ha dejado más de 2.000 muertos en Irán desde el inicio de las hostilidades, lo que refleja el impacto humanitario de la confrontación.

La situación en Teherán y otras ciudades continúa siendo monitoreada por organismos internacionales, mientras se mantienen los llamados a reducir la violencia y asegurar el acceso a servicios básicos para la población.