La Embajada de Venezuela en España pidió disculpas este 19 de abril de 2026 tras los cánticos considerados racistas y las declaraciones del cantante Carlos Baute, ocurridos el 18 de abril en Madrid, durante un acto de la opositora María Corina Machado, al considerar que constituyen discurso de odio y afectan principios de derechos humanos.

Reacción oficial del Gobierno venezolano

A través de un comunicado difundido por la representación diplomática en Madrid, encabezada por la embajadora Gladys Gutiérrez, Venezuela expresó "sus más sinceras disculpas al pueblo de España", aludiendo a la gravedad de los hechos ocurridos durante la concentración.

El documento oficial calificó las expresiones como una "manifestación inaceptable de discurso de odio", subrayando que este tipo de hechos no representan al pueblo venezolano ni a su cultura.

Asimismo, la legación diplomática señaló que España conoce históricamente las consecuencias del fascismo y los crímenes de odio, por lo que reiteró su rechazo a cualquier forma de discriminación en espacios públicos.

Los hechos ocurridos en Madrid

El incidente tuvo lugar el sábado 18 de abril de 2026 en la Puerta del Sol, durante un evento en apoyo a la dirigente opositora María Corina Machado, al que asistieron miles de personas.

Previo a la aparición de Machado, el cantante Carlos Baute, quien se encontraba en el escenario, alentó a los asistentes a corear la consigna "¡Fuera la mona!", en referencia a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez.

De acuerdo con reportes, estos cánticos fueron replicados por parte del público, lo que generó cuestionamientos desde sectores políticos en España y reacciones diplomáticas desde Venezuela.

Señalamientos por misoginia y racismo

En su pronunciamiento, la Embajada venezolana destacó que el uso de términos despectivos hacia una mujer constituye una forma de violencia política basada en misoginia y racismo, incompatible con los estándares internacionales de derechos humanos.

El comunicado enfatizó que llamar "mona" a una mujer es un acto de deshumanización, lo cual contradice los principios fundamentales del respeto y la igualdad.

Además, la misión diplomática reiteró que Venezuela es una nación "profundamente mestiza", construida a partir de la diversidad de raíces indígenas, africanas y europeas, por lo que rechazó cualquier intento de estigmatización.

Contexto político y repercusiones

El acto en Madrid se desarrolló en un contexto de alta visibilidad política para la oposición venezolana en Europa, lo que incrementó el impacto de lo ocurrido.

En España, representantes de partidos políticos también reaccionaron, calificando los cánticos como "intolerables" y solicitando condenas públicas frente a expresiones discriminatorias en eventos políticos.

La Embajada venezolana reafirmó en su comunicado que las figuras públicas, especialmente las mujeres en la política, no deben ser objeto de discursos de odio, independientemente de las diferencias ideológicas.

Finalmente, el pronunciamiento oficial insistió en la necesidad de preservar el respeto en el debate público y evitar la difusión de mensajes que promuevan exclusión o violencia simbólica en espacios internacionales.