En lo que va del 2026, la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) ha ejecutado más de 300 operativos en la Zona 4, que comprende a Manabí y a Santo Domingo, resultando en el decomiso de 27.000 productos que ponían en riesgo la salud pública. Entre clausuras temporales a locales de alimentos en Manta y Portoviejo, y el rastro de bacterias en plantas envasadoras de agua, la agencia busca depurar el mercado de prácticas informales.

En una entrevista con Manavisión Plus, la doctora aCarmen Macías, coordinadora zonal, detalló cómo la corresponsabilidad ciudadana, a través de denuncias móviles, y las sanciones que alcanzan los 10 salarios básicos, se han convertido en las herramientas principales para garantizar que el consumo local sea, ante todo, seguro e inocuo.

Mil disculpas por ese recorte. Tienes razón, para que la nota tenga el peso periodístico de Manavisión Plus, debemos incluir cada detalle del diálogo, desde el control de las envasadoras de agua hasta el temor de los dueños de locales al ver el chaleco de la institución.

-Es importante conocer lo que ejecuta la Arcsa para que la audiencia entienda cuál es su función exacta y su ámbito de competencia.

La agencia se encarga de regular y controlar a todos aquellos establecimientos para que cumplan con la Ley Orgánica de Salud. Esto implica verificar permisos de funcionamiento, que los productos tengan registros o notificaciones sanitarias obligatorias, y que se cumplan las buenas prácticas de almacenamiento, distribución y transporte.

-Los operativos se han vuelto virales en redes sociales, incluso con audios particulares. ¿Qué tan importante es para ustedes el uso de redes y qué cifras manejan en este 2026?

En lo que va del 2026, hemos realizado más de 300 controles en la Zona 4 (Manabí y Santo Domingo) y hemos inmovilizado más de 27.000 productos irregulares. Hablamos de productos o cosméticos que no tienen registro sanitario. En restaurantes, nos hemos encontrado con malas condiciones higiénicas, utensilios inadecuados y personal sin la vestimenta correcta. Esto nos obliga a realizar la clausura temporal como medida provisional e iniciar el proceso administrativo sancionador.

-De estos 300 operativos, ¿cuántos nacen de denuncias ciudadanas y cuántos por planificación de la autoridad?

Aproximadamente el 60% son planificados al azar y el 40% se dan por denuncias en plataformas como Quipux, correo institucional y la aplicación Arcsa Móvil. Esta herramienta es muy amigable porque permite la confidencialidad, evitando represalias. De hecho, la mayoría de las denuncias a las que acudimos vienen de esta plataforma.

-¿Qué bondades ofrece esta aplicación para el ciudadano común?

Es gratuita para Android e iOS. Permite verificar si un restaurante tiene la "Calificación A", ver turnos de farmacia, seguir procesos de trámites e inclusive adjuntar fotografías de las irregularidades detectadas en un local para generar la denuncia.

-¿Podría detallarnos cuántos de estos locales intervenidos pertenecen a cada sector?

La mayoría son de alimentos: 246 establecimientos. También tenemos 188 farmacéuticos, 70 de cosméticos e higiénicos, 29 de dispositivos médicos y 7 de plaguicidas. Esto abarca toda la Zona 4.

-Estamos a las puertas de un feriado y preocupa el alcohol adulterado. ¿Qué operativos están realizando?

Realizamos operativos interinstitucionales con comisarías, intendencia, Policía Nacional y Fuerzas Armadas. En estas últimas dos semanas hemos clausurado dos locales: un minimarket en Manta por productos caducados y sin registro, y un local de alitas por falta de condiciones higiénicas. Aquí es clave la corresponsabilidad ciudadana para verificar si las denuncias que nos llegan son correctas, pues a veces hay denuncias falsas por competencia entre negocios.

-¿Cuál es el proceso para un negocio clausurado? ¿Existen sanciones económicas fuertes?

Sí. Según el artículo 136 de la Ley Orgánica de Salud, la sanción pecuniaria por incumplimiento de condiciones higiénicas en alimentos es de 10 salarios básicos ($4.600 en 2026). Es una cifra fija, indistintamente del tamaño o capital del negocio. Por falta de permiso de funcionamiento (Art. 130), la multa es de 3 a 5 salarios básicos.

-¿Cuánto tiempo debe esperar un local clausurado para volver a abrir sus puertas?

El proceso administrativo puede demorar de dos a tres meses, aunque la ley nos da hasta seis meses para resolver. Sin embargo, para la reapertura física, el dueño solicita el levantamiento del sello al día siguiente para hacer las mejoras, pero no puede atender. Luego de que subsanan las faltas, hacemos una reinspección; si cumplen, pueden volver a operar mientras el proceso legal sigue su curso.

-¿Se han encontrado con locales que funcionan sin permiso, es decir, que "no existen" legalmente?

Sí, nos hemos encontrado con esos casos. Se procede a la clausura inmediata y al inicio del proceso administrativo. Para volver a abrir, deben formalizarse y obtener su permiso vigente.

-¿Existe la clausura definitiva o siempre es temporal?

Siempre iniciamos con la temporal como medida cautelar. La definitiva se aplica cuando el establecimiento es reincidente en el mismo incumplimiento. Afortunadamente, en Manabí y Santo Domingo no hemos tenido clausuras definitivas todavía.

-Hablemos de lo positivo. ¿Cómo se obtiene la 'Calificación A' de la Arcsa?

Es un acompañamiento gratuito. Los técnicos verifican un checklist de condiciones higiénicas. Si cumplen, se les otorga esta certificación que tiene una validez de tres años. Es un plus para el negocio; el comensal se siente seguro al ver ese certificado pegado en la pared. En 2025 calificamos a 60 locales y en lo que va del 2026 ya llevamos 6.

-Respecto al agua envasada en Portoviejo y Manabí, ¿cuál es la situación actual de los controles?

Hemos sancionado a distribuidoras por falta de asepsia y por incumplir parámetros de laboratorio, encontrando incluso bacterias en agua que se vende como purificada. Hay mucha oferta económica (20 o 25 centavos), pero a veces son botellas sin etiqueta ni notificación sanitaria. El producto puede contaminarse incluso en el momento del envasado si no hay el tratamiento adecuado.

-Para finalizar, ¿qué mensaje les daría a los emprendedores que a veces descuidan la higiene por enfocarse solo en la venta?

Que la salud es un derecho. Si emprendemos, debemos ser responsables y saber que las agencias de control vamos a estar vigilando. No descuidemos la disciplina. Hemos capacitado a más de 2.000 personas este año de forma gratuita para que sepan cómo regularizarse. Si hacemos algo mal, atentamos contra la salud de la población.