Rafael Márquez heredó la selección mexicana apenas fue eliminada del Mundial 2026 en el estadio Azteca, una sucesión ya prevista y cargada de expectativas de cara al Mundial 2030.
México cayó 3-2 el domingo en los octavos de final ante Inglaterra. Fue su única derrota, los únicos goles permitidos. Y millones de mexicanos celebraron al Tri aún después de la derrota.
El 'káiser' Márquez formaba parte del equipo técnico del entrenador saliente Javier Aguirre, que asumió hace dos años en un momento en el que el combinado nacional navegaba desorientado de cara a su tercer Mundial como anfitrión.
La Federación Mexicana de Fútbol decidió en ese momento que al término de la participación de México en el Mundial 2026, Márquez asumiría la dirección técnica para la cita en 2030.
"A Rafa le vienen cuatro años muy buenos", aseguró "El Vasco" en su última conferencia de prensa. "Es un gran entrenador. Lo va a demostrar. Ya lo verán", afirmó el estratega saliente.
Márquez es considerado un alumno sobresaliente de la escuela del FC Barcelona, caracterizada por la posesión del balón.
Entrenador por cuatro años en las divisiones inferiores del fútbol español con el Real Alcalá y el Barcelona Atlètic, se ha definido como un entrenador competitivo, exigente y perfeccionista.
"Somos dos personas del fútbol mexicano que hemos estado fuera del país, de 15 a 20 años, lo tuve de jugador y lo tuve ahora de compañero y creo que está más que capacitado", apuntó Aguirre, reconocido especialmente en España por imbuir en sus equipos un espíritu combativo.
El primer compromiso oficial de Márquez será la Liga de Naciones de la Concacaf, a finales de 2026.
"Un máster con el mejor"
En su presentación como ayudante de campo, en el verano de 2024, Márquez asumió su incorporación al Tri como "un máster con el mejor entrenador que ha tenido México".
Márquez, de 47 años, dejó ver su mano en el trabajo con la defensa mexicana, que no permitió goles en el Mundial hasta la derrota ante los ingleses.
"Es un experto, nos ha ayudado mucho", comentó Aguirre, que señaló la gran influencia de Márquez en los zagueros: "les da tips precisos y lo escuchan mucho".
La era Márquez se enfocará igualmente en dar continuidad y afianzar a promesas como Gilberto Mora.
En 2025, Aguirre apostó por Gilberto Mora y lo integró a la selección mexicana que fue campeona en Copa Oro. El talentoso volante ofensivo tenía 16 años.
Con 17, 'Morita' fue el jugador más joven del Mundial 2026 y Aguirre lo incluyó en cuatro de los cinco partidos. En tres fue titular.
"Él puede jugar, y no va a desentonar, en cualquier fútbol del mundo. Lo puedo garantizar. Es un muchacho que está para grandes cosas", aseguró 'El Vasco'.
Otro talento que Aguirre le entrega a Márquez es Brian Gutiérrez, de 23 años. Este volante ofensivo del Guadalajara pudo haber elegido la posibilidad de jugar para Estados Unidos, pero Aguirre lo ganó para México; lo debutó apenas en 2026 y lo llevó al Mundial.
"La vida continúa"
Con Aguirre terminó también la legendaria etapa de Guillermo Ochoa en el arco mexicano. El puesto lo tuvo Raúl Rangel, que ahora disputará la titularidad con Ángel Malagón, que se perdió el Mundial por una lesión.
Aguirre también le entrega a Márquez dos jugadores naturalizados de 29 años. El mediocampista Álvaro Fidalgo, nacido en España, y el delantero Julián Quiñones, colombiano, quien fue el hombre gol del Tri en el Mundial.
Un tercer naturalizado es el delantero Santiago Giménez. Nacido en Argentina, tiene 25 años y está llamado a ser el sucesor de Raúl Jiménez, quien a sus 35 años busca cerrar su etapa en selección como máximo anotador del combinado. Le faltan cuatro goles.
Tres veces seleccionador de México, Aguirre parte tranquilo. "La vida continúa, Rafa está fuerte, hay una base fuerte", dijo.