El presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su ministro de Defensa, Pedro Sánchez, encabezaron este lunes un consejo de ministros en Ipiales donde se abordó la crisis diplomática y comercial con Ecuador. Durante el encuentro, Petro rechazó la imposición de aranceles mutuos y condicionó la exportación de energía eléctrica a la eliminación de gravámenes por parte del gobierno de Daniel Noboa. Paralelamente, la cartera de Defensa presentó un despliegue de 15.200 efectivos para garantizar la seguridad en la zona fronteriza.
Postura comercial y energética
El mandatario colombiano fue enfático al señalar que Colombia no aplicará aranceles del 100% a productos necesarios para su economía, calificando de "trampa" la división entre ambas naciones. Petro instruyó a sus ministros de Comercio y Agricultura para priorizar la producción nacional y buscar mercados alternos como Venezuela para los productos que no puedan ingresar a Ecuador debido a las barreras impositivas.
"Todo lo que sea necesario para Colombia entra al cero por ciento", afirmó Petro, quien además vinculó la cooperación energética con la resolución del conflicto arancelario. Esta postura surge tras las declaraciones del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien ha mantenido una política de protección comercial que Petro califica como un facilitador para el contrabando y el lavado de activos de las mafias regionales.
Despliegue militar y estadísticas de seguridad
En el ámbito de la seguridad, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, detalló que la frontera cuenta con el respaldo de tres brigadas del Ejército, fuerzas navales del Pacífico y la Amazonía, y ocho pelotones blindados. Este operativo ha permitido incautar 3.700 armas y neutralizar a 3.930 integrantes de grupos armados ilegales.
Sánchez comparó la situación de ambos países, señalando que mientras Colombia mantiene su tasa de homicidios estable, Ecuador registra una tasa de 51 asesinatos por cada 100.000 habitantes, el doble de la cifra colombiana. Destacó que localidades como Ipiales presentan una tasa de 4.6, por debajo del promedio mundial, contrastando con la inseguridad en las provincias ecuatorianas de Esmeraldas y Sucumbíos.
Finalmente, Petro hizo un llamado a la unidad regional invocando el ideal bolivariano de la "Gran Colombia", advirtiendo que la división solo beneficia a intereses extranjeros y a la criminalidad organizada que opera en los límites fronterizos.