Efectivos de las Fuerzas Armadas ejecutaron una exitosa operación de control de actividades ilícitas relacionadas con hidrocarburos en la parroquia Pascuales, perteneciente al cantón Guayaquil, logrando el decomiso de un importante cargamento de combustible de presunto origen ilegal.
La intervención militar directa, desarrollada tras recibir información estratégica procesada por Inteligencia Militar, tuvo como objetivo principal desmantelar los centros clandestinos de acopio y comercialización técnica no autorizada de derivados del petróleo en esta zona costera del territorio nacional.
Fuerzas Armadas en otras operaciones similares
Durante el registro minucioso del lugar intervenido, el personal militar detectó un tanque estacionario de almacenamiento con una capacidad nominal de 10 mil galones. Tras una inspección técnica detallada de la estructura, los uniformados descubrieron que el contenedor industrial había sido modificado de manera clandestina mediante la instalación de una estructura conocida como "trampa".
En el interior de este sistema modificado se hallaron aproximadamente 3 mil galones de combustible líquido, cuya procedencia legal y autorizaciones comerciales no pudieron ser justificadas por las personas encargadas del predio urbano.
Además del combustible ilegal retenido, los militares confiscaron diversas herramientas utilizadas de forma recurrente para el despacho y la succión ilícita de los hidrocarburos. Entre las evidencias principales recolectadas en el sitio se encuentran tres mangueras de cuatro metros cada una, junto con dos bombas de succión mecánicas de alta potencia que facilitaban el trasvase rápido del producto hacia otros automotores.
Implementos mecánicos fijados en la escena
Todo el material hidrocarburífero decomisado, así como los implementos mecánicos fijados en la escena, fueron puestos de manera inmediata a órdenes de las autoridades judiciales y administrativas competentes para iniciar el trámite legal de sanción correspondiente.
Estos operativos preventivos de control en el sector de Pascuales forman parte del plan estratégico de seguridad del Estado ecuatoriano orientado a mitigar el perjuicio económico que genera el contrabando técnico y el tráfico de combustibles en las provincias costeras y de alta circulación vehicular del país.