La posible subida del pasaje de buses urbanos, actualmente fijado en 40 centavos, ha encendido la alarma entre los usuarios de Manta. La preocupación se centra en el impacto directo a la economía de las familias, especialmente para quienes dependen del transporte público a diario.
"Hasta 50 centavos podríamos hacer el esfuerzo en pagar, pero más de eso no", señaló Carmen Mora este martes, mientras esperaba la línea 16 en el malecón de Manta Su temor es compartido por Norma Bone, quien toma dos buses cada vez que necesita hacer gestiones en el centro de la ciudad y también se opone a cualquier incremento en las tarifas. Sin embargo, la Federación de Transporte Urbano de Manta (FETUM) ha puesto una fecha límite para la operación del servicio bajo las condiciones actuales.
La cuenta regresiva por el diésel
Daniel García, presidente de la FETUM, aclaró que la medida que planean para mediados de mayo no es una "paralización, como tal", sino un "apagar los motores". El gremio argumenta que ya no es viable trabajar a los costos actuales debido al precio real del diésel. García explicó que el precio real del combustible es de $4.56, con el Gobierno subsidiando $1.60 por galón.
El detonante de la crisis es el fin del bono de compensación otorgado por el Gobierno central. Hace ocho meses, en septiembre, el Gobierno fue claro en que este apoyo temporal ayudaría a los transportistas mientras los municipios resolvían el tema tarifario, pues la compensación del transporte urbano les compete a ellos. Esos ocho meses han transcurrido y aún no tenemos respuesta en Manta, señaló.
"En abril, entre el 15 y el 20 de abril, nos depositaron el octavo mes", dijo García. Dado que la bonificación se da de forma anticipada, la Federación planea circular hasta el 17 de mayo en Manta, pero el 18 de mayo "simplemente no es que vamos a movilizar, simplemente no podemos salir a circular porque no vamos a tener para costear el diésel", remarcó el dirigente. La FETUM espera una respuesta del gobierno local, en Manta, o del gobierno central para modificar su decisión de haber terminado el tema del transporte urbano.
La propuesta técnica: 80 centavos
La FETUM ha planteado varias soluciones, pero insiste en la necesidad de revisar los costos técnicos para fijar una tarifa justa. Según sus estudios técnicos, el punto de equilibrio —el costo donde el transportista "ni gana ni pierde"— arroja un valor de 68 centavos.
No obstante, la normativa establece que el transportista debe obtener una rentabilidad mínima del 14%. Aplicando este porcentaje, la tarifa real, o "la realidad del estudio", asciende a 80 centavos. García advirtió que aceptar hoy una tarifa de 68 centavos pondría a los transportistas en aprietos en pocos meses si el precio del diésel sigue subiendo.
La Federación también presentó un mecanismo de "tarifa socialmente justa". Si un sondeo determina que la ciudadanía puede pagar 60 centavos, el Municipio tendría que costear los 20 centavos restantes por pasajero transportado. Otra opción sería que el Gobierno asuma el costo por kilómetro recorrido, lo que equivale a unos seis pasajeros por kilómetro.
Indiferencia municipal y trabas administrativas
Daniel García lamentó que, a pesar de los ocho meses de plazo dados por el Gobierno, el Municipio de Manta no ha mostrado un acercamiento. "No hemos tenido una conversación directa con ellos, hemos ingresado documentación formal, tal como se hace, pero ninguno de los documentos ha tenido respuesta, ni positiva ni negativa". El dirigente asume que los documentos han sido archivados.
La Federación, que es regulada por la Empresa Pública de Movilidad, incluso realizó y donó estudios técnicos basados en la metodología 067 para que las autoridades tengan la información necesaria y puedan validar los datos. García señaló que el proceso administrativo municipal podría demorar "probablemente hasta el 2029" si se sigue el camino de licitación en el SERCOP, un tiempo que no están dispuestos a esperar. La falta de acción se estanca en la Alcaldía, que, según García, debió haber pedido a la Empresa de Movilidad que pasara los resultados al Concejo Municipal para su debate.
El impacto social y la ilegalidad
La decisión de "apagar los motores" afectará la movilidad diaria de 50.000 a 60.000 personas en Manta (cerca de 80.000 a 90.000 transacciones). García señaló que la falta de decisión municipal "va a encarecer el estilo de vida de los ciudadanos mantenses, porque no toman una decisión en serio o acertada con este tema a tiempo". La paralización obligará a los usuarios a coger otras modalidades de transporte, las cuales "sin dudar alguna van a ser más caras".
El problema se agrava con la competencia desleal. La ilegalidad de furgorrutas escolares y el transporte intra-interprovincial que recoge y deja pasajeros en vías estatales está reduciendo la demanda de pasajeros en los buses urbanos. Los buses de la FETUM están transportando un promedio de 325 pasajeros por unidad al día, mientras que el promedio de unidades en ciudades más grandes como Guayaquil es de 600. Una demanda baja obliga inevitablemente a subir la tarifa para alcanzar el punto de equilibrio. Actualmente, en Manta el 15% de los usuarios son estudiantes universitarios.
La FETUM, que opera con 181 unidades y busca optimizar a 160 para abaratar costos, ha hecho todo el desgaste necesario para no llegar a esta coyuntura. La única opción restante de optimización es "simplemente no salir". Mientras tanto, se conoció que los concejales que integran la comisión jurídica y legislativa del municipio se reunirán este miércoles 6 de mayo de 2026 con el fin de tratar el estado actual de las tarifas de pasajes en buses urbanos. A esta reunión también han sido convocados el presidente de la FETUM y la gerenta de la EP Movilidad de Manta.