En el distrito Manta, uno de los más violentos de Manabí, algunos familiares de víctimas de sicariato han optado por llevarse los cuerpos sin esperar el procedimiento policial. 

Esta práctica irregular ocurre en un contexto de alta incidencia de sicariato y disputas por narcotráfico, y ha llevado a la Fiscalía a abrir investigaciones de oficio contra los involucrados por posibles delitos de obstrucción a la justicia y contaminación de la escena.  

Se llevan los cuerpos

El coronel William Calle explicó que en varios hechos recientes, las familias llegan rápidamente a las escenas y se llevan los cuerpos, a veces incluso antes de la llegada de las unidades policiales o peritos.

Esta intervención prematura priva a los investigadores de elementos fundamentales: el cuerpo como evidencia permite determinar la causa de muerte, hora aproximada del deceso, trayectoria de proyectiles y otros indicios forenses esenciales para identificar autores materiales e intelectuales.

La Policía Nacional enfatiza que el cadáver forma parte integral de la cadena de custodia de evidencias. Sin el procedimiento estándar —que incluye inspección ocular, levantamiento legal y autopsia médico-legal—, las investigaciones pierden fuerza probatoria. No se genera informe forense detallado, lo que dificulta probar la materialidad del delito y vincularlo a patrones criminales más amplios. 

Investigación de la Policía

La Fiscalía ya tiene conocimiento de estos casos, según confirmó el coronel Calle. Se han iniciado indagaciones previas de oficio para determinar si los retiros irregulares configuran delitos como obstrucción a la justicia o contaminación de la escena del crimen.

El coronel William Calle manifestó que, en al menos cinco ocasiones, las familias llegaron a las escenas del crimen y se llevaron los cuerpos mucho antes de que arriben los agentes para realizar el procedimiento correspondiente. Esta intervención familiar genera múltiples interrogantes, según el jefe policial: ¿Cómo se sepultan estas víctimas sin los documentos legales requeridos? ¿Se están realizando entierros irregulares, incluso en patios de viviendas?

Calle enfatizó que el cuerpo de una víctima constituye evidencia fundamental en un caso de asesinato, ya que permite determinar causas de muerte, recopilar balística y otros indicios para identificar a los responsables.

Muertes violentas

Las muertes violentas en el 2025 sumaron 519. En 2026, la tendencia persiste sin disminución notable. Hasta el 2 de marzo, el distrito acumula la cifra de 84 muertes violentas en lo que va del año. 

Solo enero se registraron 59 casos, un aumento del 9% comparado con el mismo mes de 2025. Eventos que incluyen masacres, ejecuciones selectivas y ataques simultáneos, con víctimas colaterales como menores y adultos mayores.