La psicóloga infantil Paloma Méndez alertó sobre el uso excesivo de pantallas en niños. Además, advirtió que la reducción del tiempo frente a dispositivos debe realizarse de manera progresiva para evitar ansiedad o resistencia.
La especialista señaló que cada vez más menores acuden a consultas de psicología infantil debido al abuso de teléfonos, tabletas y otros dispositivos digitales.
Aumento de consultas por uso excesivo de pantallas
El incremento del tiempo que los niños pasan frente a dispositivos electrónicos se ha convertido en una preocupación creciente para especialistas en salud mental infantil. Según explicó Méndez, las pantallas ofrecen estímulos constantes —lumínicos, sonoros y visuales— que pueden generar una sobreestimulación en los menores.
Esta situación provoca que algunos niños perciban como menos atractivas actividades cotidianas como jugar con otros niños, escuchar al profesor en clase o leer un cuento. La psicóloga indicó que esta tendencia puede afectar la motivación por el aprendizaje y también las relaciones sociales entre pares.
Diversas investigaciones citadas por especialistas han encontrado una asociación entre la exposición temprana a las nuevas tecnologías y problemas como déficit de atención o dificultades en funciones ejecutivas, relacionadas con la planificación y el control de impulsos.
Señales de alerta en el comportamiento infantil
La psicóloga infantil señaló que existen varios signos que pueden advertir sobre un uso problemático de dispositivos electrónicos. Entre ellos mencionó irritabilidad cuando se intenta limitar el acceso a pantallas, pérdida de interés por actividades fuera del entorno digital, aislamiento social y baja tolerancia a la frustración.
También pueden presentarse dificultades para gestionar emociones o concentrarse en tareas que requieren atención sostenida. Según Méndez, estos comportamientos pueden observarse con mayor frecuencia en menores que pasan largos periodos frente a dispositivos electrónicos.
Otro aspecto que destacó es el funcionamiento del denominado "scroll" continuo en redes sociales y aplicaciones digitales. Este mecanismo mantiene al usuario desplazándose de forma constante entre contenidos y puede afectar el sistema de recompensa del cerebro.
De acuerdo con la especialista, la mezcla de estímulos diversos genera pequeñas liberaciones de dopamina que fomentan la permanencia en las plataformas digitales, lo que puede favorecer una hiperestimulación en lapsos breves y afectar la capacidad de concentración en contextos menos intensos.
Recomendaciones para las familias
Ante este escenario, Méndez recomienda que la reducción del tiempo de pantallas sea gradual y acompañada de cambios en las rutinas familiares. La especialista destaca la importancia de la "autoobservación del adulto", es decir, que las normas de uso de tecnología incluyan a todos los miembros del hogar.
Entre las medidas sugeridas se encuentra establecer horarios específicos para dejar de utilizar teléfonos móviles o tabletas, especialmente durante actividades compartidas como comidas familiares o momentos de ocio.
La psicóloga subrayó además la importancia de evitar la presencia de teléfonos móviles en la habitación de los niños durante la noche, con el objetivo de favorecer hábitos de descanso adecuados.
Finalmente, la especialista indicó que cada caso debe evaluarse de manera individual para comprender el contexto del menor, sus actividades y su entorno social. De esta forma, es posible orientar a las familias hacia alternativas que permitan reducir el tiempo frente a pantallas y fomentar actividades que contribuyan al desarrollo infantil.