El operativo policial realizado este miércoles 22 de julio de 2026 en la ciudadela El Florón 3, en Portoviejo, dejó al descubierto una vivienda que funcionaba como un centro clandestino de detención, tortura y asesinato. Los agentes de la Policía Nacional ingresaron al inmueble tras varias investigaciones, confirmando la gravedad de los hechos al encontrar rastros de sangre y tres cadáveres sepultados de manera clandestina en las inmediaciones de la propiedad.
Un centro clandestino de violencia en El Florón
El hallazgo confirmó los peores temores de los investigadores. La propiedad no era una residencia común, sino una estructura adaptada por grupos delictivos para retener a personas secuestradas. En el lugar, las víctimas sufrían agresiones extremas antes de ser ejecutadas, según evidencias levantadas por la Policía.
Los agentes de criminalística inspeccionaron minuciosamente cada rincón del inmueble. Durante las primeras horas de la intervención, el equipo técnico localizó varias zonas del patio exterior donde el suelo había sido removido recientemente, confirmando la presencia de restos humanos enterrados para evitar que los crímenes salieran a la luz.
La estrategia para ocultar los olores del crimen
Uno de los detalles más impactantes de la investigación es la presencia de una chanchera situada en los alrededores inmediatos de la vivienda. Los agentes presumen que la ubicación de este criadero de cerdos fue planificada de forma estratégica por los criminales para tapar la pestilencia emanada de la sangre y de los cadáveres en descomposición de sus víctimas.
Gracias al fuerte olor de los animales y del estiércol, la vivienda pasaba desapercibida para los vecinos que residen a pocos metros de distancia. De esta manera, el grupo criminal lograba mantener sus operaciones en total hermetismo, evitando levantar sospechas en la comunidad durante meses.
Decisión oficial: la demolición del inmueble
Para evitar que la estructura vuelva a ser ocupada por organizaciones delictivas, la Policía tomó una medida radical. El coronel Hugo Amores, jefe del Distrito de Policía Portoviejo, confirmó que la vivienda será completamente destruida e inutilizada en las próximas horas.
Con esta acción se busca neutralizar cualquier intento de reapertura de este punto de operaciones. Las autoridades señalaron que este tipo de inmuebles representa un peligro directo para la seguridad ciudadana, por lo que su erradicación física es una prioridad dentro del plan de intervención territorial.
Antecedentes de operativos en El Florón
Esta no es la primera vez que las fuerzas del orden intervienen una estructura de estas características en el sector. Hace algunos años, en una acción conjunta entre efectivos de la Policía y militares, se destruyó una casa similar situada en una zona alta de la misma ciudadela El Florón.
En aquel procedimiento se logró la captura de varios integrantes de una organización criminal. Dicha edificación, ubicada estratégicamente sobre una loma, funcionaba como un centro de vigilancia que permitía a los delincuentes monitorear las calles principales del barrio para detectar a tiempo el ingreso de los patrulleros.
Control territorial y acciones de seguridad
El uso de edificaciones como centros de vigilanci o tortura demuestra el nivel de logística que emplean estas bandas en la zona urbana. En el caso anterior, los delincuentes usaban el punto elevado para alertar a sus compinches y escapar antes de que los uniformados pudieran desplegar un cerco de seguridad.
La Policía Nacional mantiene activos diversos patrullajes e investigaciones en Portoviejo para identificar otros posibles puntos de acopio o retención ilegal. Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para que continúe denunciando movimientos sospechosos de manera anónima, contribuyendo así a desmantelar las redes delictivas que operan en la provincia de Manabí.