La Organización de las Naciones Unidas (ONU) alertó sobre un "aumento alarmante" en el reclutamiento de niños por bandas armadas en Haití, especialmente en Puerto Príncipe, donde al menos 26 pandillas controlan amplias zonas. El fenómeno se agrava por la crisis de seguridad, la pobreza extrema y el colapso institucional, según un informe difundido por el organismo internacional.

Crisis de seguridad y control territorial

Haití atraviesa una crisis de seguridad, humanitaria y de gobernanza cada vez más profunda. Las bandas armadas dominan extensas áreas de la capital y sus alrededores, restringiendo el acceso a escuelas, centros de salud y servicios básicos.

Entre los grupos que operan en Puerto Príncipe figuran 103 Zombies, Village de Dieu, Tokyo y Kraze Barye, organizaciones que ejercen control territorial mediante extorsión, secuestros y enfrentamientos armados con fuerzas de seguridad haitianas.

En este contexto, la ONU denunció que el reclutamiento infantil dejó de ser esporádico y se volvió sistemático en varias zonas, ya que las bandas requieren un flujo constante de nuevos integrantes para mantener el control.

Pobreza, coacción y desplazamiento

De acuerdo con datos citados en el informe, alrededor del 45 % de la población haitiana es menor de 18 años. La combinación de hambre, falta de escolarización y precariedad económica aumenta la vulnerabilidad de los menores.

Muchos niños son atraídos con promesas de dinero o protección. Otros son reclutados mediante amenazas o coerción directa. En barrios donde el Estado tiene presencia limitada, las pandillas suplen funciones básicas y generan una percepción de pertenencia.

El desplazamiento forzado también influye. Miles de familias han abandonado sus hogares por la violencia, incrementando el riesgo de separación familiar y facilitando la captación de menores.

Roles dentro de las pandillas

Los niños reclutados cumplen funciones como vigías, mensajeros e informantes, tareas que explotan su edad y su capacidad de pasar desapercibidos. Sin embargo, también participan en enfrentamientos armados, controles de carretera y secuestros.

Un testimonio recogido en el informe señala que un menor afirmó ganar 1.000 dólares semanales, en un país donde gran parte de la población vive por debajo del umbral de pobreza.

Las niñas enfrentan riesgos adicionales, incluyendo explotación sexual, violaciones y relaciones forzadas con miembros de las bandas. Una adolescente identificada como Julia declaró que fue obligada a mantener relaciones sexuales en repetidas ocasiones por miembros de pandillas que controlaban su barrio, señala un reporte de Noticias ONU.

Consecuencias a largo plazo

El reclutamiento tiene consecuencias devastadoras para los menores, según la ONU. La exposición constante a la violencia provoca trauma psicológico, interrumpe la educación y dificulta la reintegración social.

El estigma y el miedo a represalias complican el retorno a la vida comunitaria. En el caso de las niñas víctimas de violencia sexual, la exclusión social puede profundizarse. La ONU advierte que este fenómeno perpetúa un ciclo de violencia que afecta no solo a las familias, sino al conjunto de la sociedad haitiana.

Respuesta internacional y medidas en marcha

El nuevo informe solicita sistemas de protección infantil más sólidos, restablecimiento del acceso a la educación e iniciativas comunitarias para prevenir el reclutamiento.

El organismo subraya que las familias, especialmente aquellas encabezadas por mujeres, requieren mayor apoyo económico. También destaca el papel disuasorio de las escuelas como espacios de aprendizaje y protección.

Las Naciones Unidas apoyan la creación de comedores escolares, rehabilitación de infraestructuras educativas, espacios temporales de aprendizaje y programas de transferencias monetarias.

Además, organizaciones locales reciben respaldo para implementar programas de formación profesional, ofreciendo alternativas laborales a jóvenes en riesgo.

En el plano de seguridad, se espera que la Fuerza de Represión de Pandillas, creada en 2025 con un mandato de 5.000 efectivos, contribuya a frenar la expansión territorial de los grupos armados. Paralelamente, la ONU trabaja en el fortalecimiento del sistema judicial haitiano para combatir la trata de menores. (10).