Dos atentados con explosivos contra viviendas residenciales conmocionaron Machala, la noche del jueves 26 de febrero de 2026, dejando inmuebles destruidos, una persona herida y daños en estructuras aledañas. Los hechos ocurrieron en los barrios Urdesa Este y en las calles Manuel Estomba y Napoleón Mera, en medio de una intensa lluvia, generando alarma entre los residentes de ambos sectores.

Según fuentes policiales, las hipótesis preliminares apuntan a motivaciones relacionadas con extorsión e intimidación, aunque las investigaciones continúan para determinar responsabilidades y el tipo de explosivos utilizados. El primer incidente se registró alrededor de las 22:00 en el barrio Urdesa Este. Testigos oculares reportaron que dos sujetos a bordo de una motocicleta llegaron a una vivienda en Machala.

Machala sumida en la violencia e inseguridad

Uno de ellos, descrito como un joven con bermuda blanca y gorra, descendió del vehículo, colocó un objeto en el ingreso del inmueble y huyó junto a su acompañante. Segundos después, se produjo la explosión, que causó graves daños en la fachada y ventanales de la casa principal. La onda expansiva también afectó viviendas cercanas, destruyendo un vehículo y una motocicleta estacionados en el exterior.

En el interior de la vivienda afectada, una mujer que se encontraba en la parte alta resultó herida y fue trasladada de inmediato a un centro médico para recibir atención. Hasta el cierre de esta nota, no se habían proporcionado detalles oficiales sobre su estado de salud. El estallido provocó escenas de conmoción entre los pobladores, quienes salieron a las calles en medio de polvo, vidrios rotos y estructuras parcialmente colapsadas.

 Temor entre los residentes de la capital orense

Personal policial de Machala acudió al sitio para acordonar la zona e iniciar las indagaciones, en un ambiente de tensión palpable. Minutos más tarde, una segunda alerta movilizó a las unidades policiales hacia las calles Manuel Estomba y Napoleón Mera. Allí, otro estallido causó severos daños estructurales en una vivienda y afectaciones en varias casas adyacentes. Los escombros quedaron esparcidos en la vía pública, incrementando el temor entre los residentes del sector.

Ambos atentados se produjeron en zonas residenciales, lo que amplifica la preocupación ciudadana en Machala, ya que vecinos de barrios cercanos reportaron haber escuchado fuertes estruendos. Fuentes policiales indicaron que se están recopilando indicios en los lugares de los hechos para identificar el tipo de explosivo empleado. Además, se revisan cámaras de seguridad en los sectores para rastrear la ruta de escape de los sospechosos y establecer posibles identidad

 Incremento en ataques similares en los últimos meses

Una de las líneas de investigación sugiere que el primer atentado podría estar ligado a extorsión, mientras que el segundo tendría como objetivo intimidar al propietario del inmueble. Sin embargo, estas motivaciones permanecen bajo análisis y no han sido confirmadas. Machala ha experimentado un incremento en ataques similares en los últimos meses, con explosivos utilizados contra viviendas y locales comerciales como mecanismos de presión o amenaza.

Este patrón ha elevado la preocupación por la seguridad pública en la provincia de El Oro, donde las autoridades han intensificado operativos para combatir la delincuencia organizada. La Policía Nacional ha enfatizado la importancia de la colaboración ciudadana para reportar actividades sospechosas, aunque no se han anunciado medidas adicionales inmediatas. Los hechos del 26 de febrero se suman a una serie de incidentes que han afectado la tranquilidad de la población.