Este viernes, Irán y Estados Unidos iniciarán contactos indirectos en Mascate, Omán, liderados por Abbas Araqchi y Steve Witkoff, para abordar el programa nuclear iraní y la posible retirada de sanciones económicas, en un escenario de elevada tensión regional.

Cambios en su política nuclear

Las delegaciones estarán encabezadas por Abbas Araqchi, ministro de Exteriores de Irán, y Steve Witkoff, enviado especial de Estados Unidos, según informaron medios iraníes citados por agencias internacionales. Las conversaciones se desarrollarán de forma indirecta, con intermediación omaní, y estarán inicialmente limitadas a la cuestión nuclear y al régimen de sanciones económicas.

De acuerdo con la información publicada, el presidente iraní Masud Pezeshkian autorizó la participación de su país bajo condiciones específicas, entre ellas la ausencia de amenazas explícitas y de exigencias consideradas infundadas por Teherán. Las autoridades iraníes han señalado que estas condiciones buscan garantizar un "contexto propicio" para el diálogo.

Omán fue seleccionado como sede ante la persistencia de tensiones entre ambos países y las recientes declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha mencionado la posibilidad de acciones militares directas contra Irán si no se producen cambios sustanciales en su política nuclear.

Un contexto marcado por la tensión militar

Las conversaciones se anuncian mientras Estados Unidos refuerza su despliegue militar en la región. En las últimas semanas se registraron incidentes como el derribo de un dron iraní por la Marina estadounidense en el mar Arábigo, tras aproximarse a un portaaviones norteamericano, acción que Washington calificó como "agresiva".

Este escenario se suma a un clima de endurecimiento de la retórica por parte de la administración estadounidense respecto al desarrollo de capacidades nucleares y de misiles balísticos de Irán. Trump ha reiterado que el cese completo de estos programas es una condición para considerar el levantamiento de las sanciones económicas.

Posiciones definidas y diálogo indirecto

Según los medios citados, Washington mantiene su exigencia de un control estricto del programa nuclear iraní, mientras que Teherán prioriza el fin de las medidas punitivas, argumentando que afectan de forma severa a su economía y al acceso a insumos esenciales.

El carácter indirecto de las negociaciones refleja tanto las dificultades para un contacto directo como el papel de intermediarios regionales dispuestos a facilitar el diálogo. Fuentes iraníes indicaron que el objetivo inmediato es evitar una nueva escalada militar, aunque los resultados siguen siendo inciertos.

Mascate como espacio de mediación

Omán ha desempeñado en ocasiones anteriores un rol de mediador diplomático entre Irán y Estados Unidos. Según la información difundida, Mascate se convierte nuevamente en un punto de encuentro clave, en un momento en que la presión internacional y los movimientos militares configuran un marco de alta tensión con implicaciones regionales y globales.