El portero David Cabezas, actual jugador de Libertad de Loja, debutó con la selección de Ecuador, durante el empate 1-1 ante Países Bajos en Eindhoven, en un amistoso de preparación rumbo al Mundial de Estados Unidos, Canadá y México, tras ingresar al minuto 60 por la lesión de Gonzalo Valle.

El momento que esperó toda su vida

Cuando se encontraba al borde del campo del Phillips Stadion, David Cabezas se arrodilló, levantó sus manos y agradeció a Jesucristo. La escena reflejó el peso de los años de sacrificio que lo llevaron hasta ese instante. 

Su ingreso se produjo tras una nueva molestia en la rodilla derecha de Gonzalo Valle, lo que obligó al cuerpo técnico a realizar la variante. Desde ese momento, el arquero santodomingueño asumió el reto en un escenario internacional.

Durante los 30 minutos en cancha, David Cabezas tuvo una actuación segura. Registró 11 intervenciones con balón, realizó un despeje y no pasó mayores apuros, en gran parte gracias a la solidez defensiva encabezada por Willian Pacho, que neutralizó los ataques neerlandeses. 

El respaldo que marca el camino

Al finalizar el encuentro, uno de los momentos más significativos para el guardameta ocurrió al borde de la cancha cuando lloró por haber logrado el debut con la selección mayor, algo que venía consiguiendo desde hace años. El portero titular de la Tri, Hernán Galíndez, se acercó y lo abrazó en señal de respaldo. 

El gesto no pasó desapercibido. Representó la integración de David Cabezas al grupo y el reconocimiento a su esfuerzo. Para un jugador que recién debuta, ese tipo de acciones refuerza la confianza dentro del proceso de selección.   

De Santo Domingo al profesionalismo

David Cabezas nació en Santo Domingo de los Tsáchilas, en el sector El Paraíso, ubicado en la vía a Quito. Sus primeros pasos en el fútbol los dio en la escuela Jaipadida, a la que llegó invitado por compañeros del colegio como Luis Arroyo y Fernando Guevara.

Allí conoció al profesor Darwin Castillo, quien tuvo un papel determinante en su formación. Según su testimonio, fue quien lo acogió en sus inicios y le permitió dar sus primeros pasos en el fútbol profesional.

Desde los 13 hasta los 16 años,  estuvo en la escuela. Allí participó en torneos barriales, amateur e infantiles. En esa etapa ya mostraba disciplina, entrenando en la mañana para poder cumplir con sus estudios en la tarde.

Castillo recuerda que siempre fue un joven apegado a su familia, a Dios y enfocado en su crecimiento, sin problemas de conducta y con una mentalidad clara hacia el deporte.

Proceso y consolidación en el fútbol

En 2011, David Cabezas se trasladó a Quito en busca de oportunidades. Probó en Liga de Quito, pero no logró quedarse. Sin embargo, encontró espacio en Clan Juvenil y posteriormente en El Nacional, donde realizó un proceso prolongado en formativas.

El año 2022 marcó un punto de inflexión. En ese periodo logró continuidad en el arco, ascendió con su equipo, y portó la cinta de capitán. Ese momento es recordado por el propio jugador como uno de los más importantes de su carrera.

En 2024, levantó la Copa Ecuador con El Nacional, tras vencer a Independiente del Valle, consolidando su crecimiento deportivo.

Actualmente, en Libertad de Loja, es titular indiscutible. Su regularidad fue clave para que el técnico Sebastián Beccacece lo considere en las convocatorias y finalmente le dé la oportunidad de debutar.

Valores que sostienen su carrera

Para David Cabezas, el éxito está ligado a principios claros. Él mismo destaca que el fútbol exige: disciplina, constancia, esfuerzo, respeto y honestidad personal. 

Además, resalta el papel de su familia como un pilar fundamental. "Siempre hay una familia que respalda", ha señalado en sus intervenciones. 

El concepto que resume su visión es claro: "Fútbol, más familia", una combinación que ha sido determinante en su desarrollo profesional. 

El profesor Darwin Castillo coincide en esta lectura. Considera que la formación humana del jugador ha sido tan importante como la deportiva.

Una meta que sigue vigente

El debut con la selección ecuatoriana es solo un paso dentro de un objetivo mayor. David Cabezas apunta a integrar la lista definitiva para el Mundial 2026, un desafío que ahora ve más cercano.

Su proceso aún está en construcción. Con continuidad en Libertad de Loja, sin historial de lesiones graves y con una mentalidad enfocada, el arquero busca consolidarse dentro del grupo.

Desde Santo Domingo hasta la selección, su historia refleja un camino construido con constancia. Y aunque ya cumplió uno de sus sueños, el siguiente objetivo está claro: mantenerse y competir por un lugar en la cita mundialista.