Mario Rodrigo M., fue condenado a 22 años de cárcel como autor del delito de tráfico ilícito de drogas a gran escala. La Sala Penal de la Corte Provincial de Justicia de Imbabura revocó por unanimidad la sentencia absolutoria emitida en primera instancia y acogió el recurso de apelación presentado por Fiscalía.

Los hechos se registraron el 4 de septiembre de 2024 en el Control Integrado de Mascarilla, provincia de Imbabura.

Revisión de un carro

Durante una revisión rutinaria, un can antinarcóticos alertó sobre un vehículo tipo jeep conducido por el procesado. Al inspeccionar el piso del automotor, los agentes descubrieron un doble fondo del que se extrajeron 153 paquetes tipo ladrillo con sustancia blanquecina. Las pruebas químicas confirmaron que se trataba de cocaína con un peso neto de 153.400 gramos (153,4 kilos).

Fiscalía apeló el fallo absolutorio del Tribunal de Garantías Penales, que había fundamentado su decisión en un supuesto "error de tipo", argumentando que el conductor y el dueño del vehículo desconocían el cargamento ilícito.

En la audiencia de apelación, el Fiscal solicitó la valoración adecuada de las pruebas practicadas en el juicio. Los magistrados de segunda instancia acogieron los argumentos fiscales y revocaron la absolución, determinando la responsabilidad penal del procesado. La sentencia también incluye las accesorias correspondientes según el Código Orgánico Integral Penal (COIP). 

Evidencias presentadas

Los jueces de la Sala Penal consideraron suficientes las evidencias presentadas, entre ellas el hallazgo directo de la droga en el vehículo conducido por el sentenciado, el positivo de las pruebas de campo y laboratorio, y las circunstancias del operativo.

Rechazaron la tesis del error de tipo al existir indicios suficientes de conocimiento del cargamento. Esta decisión fortalece la posición de la Fiscalía en casos de transporte de grandes cantidades de droga, donde el ocultamiento en dobles fondos suele interpretarse como elemento de intencionalidad.

La condena se ubica en el mínimo de la escala para tráfico a gran escala según el COIP.

Ruta del tráfico de drogas

Imbabura se ha consolidado como una ruta estratégica para el tráfico terrestre de drogas, especialmente en sectores como Mascarilla-Tababuela, donde operan controles integrados que han permitido importantes decomisos. El Control Integrado de Mascarilla es uno de los puntos clave en la sierra norte para interceptar cargamentos que se desplazan desde la frontera norte hacia puertos o rutas internas.

A nivel nacional, el tráfico ilícito de drogas, principalmente cocaína, sigue siendo la principal expresión del crimen organizado. Aunque las incautaciones disminuyeron en 2025 (alrededor de 98,5 toneladas frente a las 184,8 de 2024), las autoridades mantienen operativos constantes en rutas terrestres.

En Imbabura, se han registrado decomisos significativos en años recientes, incluyendo cientos de kilos en operativos similares.