El pasado domingo a la una de la mañana, una creciente repentina del río Chico derribó la compuerta de ingreso de agua cruda en la planta potabilizadora de Rocafuerte, debido al impacto de sedimentos y palizada, lo que obligó a activar sistemas de bombeo de emergencia.

El ingeniero Erwin Zambrano, funcionario de la Empresa Pública del Agua (EPA), confirmó que el caudal subió 40 centímetros en pocas horas durante la madrugada.

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El sistema de capactación para la planta potabilizadora de Rocafuerte - Kiabeth Ugalde

El técnico explicó que el río Chico presenta un comportamiento impredecible, elevando su nivel drásticamente en comparación con el ritmo más pausado del río Portoviejo.

La estructura colapsó no solo por la fuerza del agua, sino por el impacto de árboles y ramajes grandes que son arrastrados durante las tormentas.

Labores de desazolve y bombeo

Actualmente, operarios realizan trabajos de desasolve con maquinaria pesada para retirar la arena acumulada en el fondo del canal de aducción en el sector.

El objetivo es permitir que el agua ingrese por gravedad, aprovechando el nivel elevado del río, mientras se estabiliza la infraestructura dañada por la corriente.

Por ahora, el abastecimiento depende de una bomba en el punto Valdez, la cual resulta insuficiente para cubrir la demanda total de la población local.

Crecimiento poblacional y demanda hídrica

Zambrano reconoció que la capacidad de la planta, diseñada hace siete años, ha sido superada por el crecimiento poblacional constante que registra el cantón Rocafuerte.

Contar con una segunda bomba duplicaría la captación, pero el sistema requiere también planes de mantenimiento preventivo y equipos de respaldo para evitar futuras crisis operativas.

La infraestructura inicial cubría casi la totalidad del territorio, pero actualmente el déficit es evidente ante eventos climáticos que ponen a prueba la red de distribución.

Falta de mantenimiento preventivo

La concejal Nicole Zambrano inspeccionó la zona tras recibir reportes de ciudadanos afectados por la escasez de agua potable en diversos barrios y comunidades rurales.

La funcionaria señaló que el canal debió recibir mantenimiento preventivo antes de las lluvias, pues las crecientes del río Chico son un fenómeno recurrente cada año.

Según la edil, existen oficios enviados por agricultores solicitando el reforzamiento de muros, gestiones que no se concretaron en intervenciones físicas antes de la emergencia.

Riesgos para el sector productivo

Existe una doble necesidad urgente: asegurar el líquido vital para el consumo humano y proteger los terrenos productivos de los desbordamientos del río Chico.

Un comunero del sector El Pasaje relató que, al romperse los bancos del río, el agua alcanza niveles críticos, provocando la pérdida total de cultivos.

A pesar de recorridos previos con autoridades provinciales, como el prefecto Leonardo Orlando, los habitantes aseguran que las obras de refuerzo necesarias no fueron ejecutadas.

Soluciones técnicas y proyecciones

La solución inmediata planteada por los técnicos consiste en la limpieza técnica del canal, permitiendo el flujo de agua cruda sin necesidad de la compuerta.

Posteriormente, se evaluará la reinstalación de la estructura metálica y el fortalecimiento del sistema de bombeo para mitigar la vulnerabilidad ante futuros eventos climáticos extremos.

La situación en Rocafuerte evidencia la urgencia de inversiones en infraestructura hídrica que consideren tanto el cambio climático como la expansión urbana de la región.

Con información de Kiabeth Ugalde