BanEcuador cuenta con un colchón de liquidez de USD 253 millones para responder a posibles emergencias productivas relacionadas con el fenómeno El Niño. Los recursos respaldan la capacidad de la banca pública para conceder créditos y aplicar medidas de alivio a clientes que sufran pérdidas por inundaciones u otros eventos adversos.
El monto no corresponde a un bono ni a una transferencia automática para agricultores. Se trata de disponibilidad financiera que permitiría atender contingencias, sostener operaciones crediticias y facilitar la recuperación de productores y emprendedores, de acuerdo con la intensidad del fenómeno y las políticas que adopte el Gobierno.
Créditos bajo riesgo
BanEcuador calcula que entre USD 8 millones y USD 13 millones de su cartera de créditos productivos podrían entrar en riesgo de impago si las inundaciones alcanzan niveles moderados o severos. La estimación considera escenarios elaborados a partir de antecedentes históricos y proyecciones de Gestión de Riesgos.
El banco mantiene una cartera aproximada de USD 1.400 millones, con una participación importante de actividades agrícolas y ganaderas. Por ello, las pérdidas de cultivos, animales, infraestructura productiva o maquinaria pueden afectar la capacidad de pago de los clientes ubicados en zonas vulnerables.
Alivios para productores afectados
Entre las alternativas contempladas están la reprogramación, refinanciación y novación de las deudas. Estas herramientas permiten modificar plazos, cuotas o condiciones crediticias para evitar que una afectación climática derive inmediatamente en mora.
También se analiza la entrega de nuevos recursos productivos y la activación de pólizas de seguro agrícola. Las medidas no se aplican de manera general, pues dependen de la evaluación de daños y de la situación particular de cada cliente.
Cómo se identifican los beneficiarios
BanEcuador trabaja con la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos para identificar a las personas damnificadas. Las listas oficiales de afectados se cruzan con la base de clientes de la entidad para establecer quiénes mantienen créditos y requieren atención.
Este procedimiento permite que el banco contacte a productores afectados y determine qué mecanismo resulta adecuado. En casos de pérdidas severas, la reestructuración busca desplazar las obligaciones para que el agricultor pueda recuperar su actividad y volver a producir.
Sectores con mayor exposición
Los cultivos de ciclo corto figuran entre los más vulnerables a inundaciones prolongadas. En este grupo constan el arroz, maíz y soya, debido a que pueden perderse rápidamente cuando el agua permanece sobre las plantaciones.
También existe riesgo para productos permanentes como banano, plátano, palma aceitera y caña de azúcar. La exposición aumenta en zonas cercanas a ríos, terrenos bajos o áreas con antecedentes de anegamientos durante temporadas lluviosas intensas.
Periodos de gracia
Los nuevos créditos posteriores a una emergencia pueden incorporar periodos de gracia ajustados al ciclo de cada cultivo. Estos plazos pueden variar entre tres y 12 meses, según la actividad financiada y el tiempo requerido para recuperar la producción.
La habilitación de líneas específicas depende del impacto real que deje el fenómeno El Niño. BanEcuador también mantiene programas crediticios para agricultores, ganaderos, pescadores y el sector acuícola, aunque no todos forman parte exclusivamente del fondo de contingencia anunciado.
Antecedentes considerados
La planificación toma como referencia los fenómenos de El Niño de 1982-1983 y 1997-1998, que provocaron inundaciones y pérdidas productivas en varias provincias de la Costa. Guayas, Manabí, Los Ríos y Santa Elena constan entre los territorios con antecedentes de mayor exposición.
Durante eventos severos, el daño no se limita a las cosechas. Las lluvias también pueden afectar vías, sistemas de riego, viviendas, centros de acopio y cadenas de comercialización, lo que dificulta la recuperación económica de productores y comunidades.
Bonos verdes para prevención
De forma paralela, BanEcuador trabaja con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en la estructuración de sus primeros bonos verdes. La propuesta contempla captar inicialmente USD 10 millones para proyectos de sostenibilidad.
Los recursos se orientarían a iniciativas relacionadas con energías renovables, reducción de emisiones y agricultura sostenible. Esta estrategia es independiente del colchón de liquidez de USD 253 millones, pero se vincula con las acciones de mitigación y adaptación frente a eventos climáticos.
Qué representa el fondo
La disposición de USD 253 millones permite que BanEcuador mantenga capacidad de respuesta ante una posible emergencia, pero el acceso a créditos o alivios no es automático. Cada caso requiere verificación de daños, revisión del préstamo y aplicación de las condiciones definidas por la entidad.
El objetivo es evitar que agricultores, ganaderos, pescadores y emprendedores pierdan acceso al sistema financiero después de una afectación. La respuesta definitiva dependerá de la evolución de El Niño y del alcance de los daños registrados en las zonas productivas.