Durante los meses de abril y mayo de 2026, los habitantes de la comunidad Nápoles, el kilómetro 36 de la vía Chone, el barrio Las Orquídeas y el sector de las casitas del MIDUVI, ubicados en el cantón El Carmen, denunciaron la muerte sospechosa de más de diez perros y un gato por el presunto uso de sustancias tóxicas colocadas de forma intencional en espacios públicos, un hecho que ha generado profunda indignación debido a que los animales cumplían funciones de vigilancia y seguridad en áreas donde los moradores sospechan intenciones de robo por parte de bandas delictivas locales.
Empezaron con los perros guardianes
Los primeros incidentes formales comenzaron a reportarse a mediados de abril en la comunidad rural de Nápoles. Los residentes explicaron que el número de casos se multiplicó de manera inusual en el transcurso de mayo, afectando a perros domésticos que permanecían en los exteriores de los predios. Las familias afectadas manifestaron que la pérdida de estos animales vulnera la seguridad del sector, debido a que alertaban permanentemente sobre el tránsito de personas ajenas a la localidad.
Los mantienen en casa para evitar que los maten
El problema ha escalado a un debate de seguridad pública. Debido a la naturaleza de los hechos, los moradores sostienen la hipótesis de que las intoxicaciones no constituyen incidentes aislados de maltrato, sino una estrategia coordinada por personas desconocidas para neutralizar las alertas de las propiedades y facilitar posteriores delitos contra la propiedad. La recurrencia de los hallazgos de animales sin vida en la vía pública reforzó la preocupación colectiva sobre las condiciones de resguardo en la zona.
Frente a este escenario, los dirigentes comunitarios remitieron solicitudes formales a las entidades encargadas de la vigilancia pública para reforzar la seguridad en el sector mediante patrullajes preventivos. Paralelamente, los portavoces vecinales instaron a los dueños de mascotas a restringir el libre acceso de los animales a la calle y vigilar de cerca el origen de los alimentos que ingieren con el fin de contrarrestar el alcance de los cebos contaminados.
Aparición de nuevos casos de perros muertos en la vía Chone
El problema sumó nuevos antecedentes la semana anterior en el kilómetro 36 de la vía Chone, un eje vial clave que conecta al cantón. En dicho punto se reportó el hallazgo simultáneo de varios cuerpos de perros y un gato con síntomas asociados al consumo de veneno. Este evento extendió el perímetro de alerta hacia zonas periféricas que antes no registraban antecedentes similares dentro del cantón.
Gustavo Moreira, residente de la vía Chone, confirmó el hallazgo de dos perros y un gato sin vida el pasado miércoles. Según el testimonio recabado en el sitio, se evidenciaron indicios de sustancias tóxicas colocadas intencionalmente dentro de porciones de comida abandonadas en los márgenes de la vía, lo que determinó una acción premeditada para provocar el deceso de estos animales.
Resistencia comunitaria en las casitas del MIDUVI
El patrón de envenenamientos se replicó el mismo miércoles en el sector de las denominadas casitas del MIDUVI, en la vía Venado. En este punto de El Carmen, los habitantes identificaron a un perro en estado crítico de salud. El animal fue sometido a asistencia veterinaria de emergencia tras presentar un cuadro severo de intoxicación, logrando estabilizar sus funciones vitales bajo pronóstico reservado.
La acumulación de eventos en barrios consolidados como Las Orquídeas causó una movilización de ciudadanos que demandan la aplicación estricta de las normativas vigentes en el país. Los residentes aducen una de las mayores crisis de convivencia y falta de conciencia sobre la fauna urbana, y demandan que los organismos competentes ejecuten peritajes técnicos y necropsias para identificar los químicos empleados en las muertes.
Marco legal y sanciones vigentes en Ecuador
La legislación ecuatoriana sanciona penalmente este tipo de acciones a través del Código Orgánico Integral Penal (COIP), cuerpo legal que tipifica y establece sanciones de privación de libertad para las personas que causen la muerte, lesiones o maltrato severo contra animales que forman parte del ecosistema urbano, encasillando estas conductas dentro de los delitos contra la naturaleza y los derechos de los seres vivos.
La población de El Carmen se mantiene en vigilia permanente a la espera de un pronunciamiento oficial por parte de las direcciones de control ambiental del Municipio local, con el objetivo de establecer una mesa técnica que permita mitigar los factores de riesgo detectados en las comunidades afectadas y asegurar la protección de los animales.