El Municipio de Guayaquil ejecuta jornadas de prevención sobre el consumo de sustancias adictivas en diferentes unidades educativas de la ciudad, como parte del programa Guayaquil Sin Adicciones. La iniciativa está dirigida a estudiantes, docentes y padres de familia, con el objetivo de promover hábitos saludables, fortalecer la toma de decisiones responsables e identificar oportunamente casos que requieran atención especializada. La más reciente actividad se realizó en la Unidad Educativa Particular Luz de Dios.

La prevención del consumo de drogas en niños y adolescentes constituye una de las estrategias impulsadas por la Dirección de Salud e Higiene del Cabildo guayaquileño. A través del programa Hablemos Claro, las autoridades buscan generar conciencia sobre los efectos del cigarrillo, la marihuana y otras sustancias adictivas.

La última intervención tuvo lugar en la Unidad Educativa Particular Luz de Dios, ubicada en las calles Novena y Bolivia, donde estudiantes participaron en charlas informativas y dinámicas educativas diseñadas para reforzar conductas preventivas frente al consumo de sustancias.

Durante las actividades se emplearon herramientas pedagógicas como videos, cuadros comparativos y ejercicios participativos para explicar de forma didáctica los riesgos asociados al consumo de drogas y la importancia de adoptar estilos de vida saludables.

Estrategia integral involucra a familias y docentes

Según informó Juan Carlos González Alcívar, director de Salud del Municipio de Guayaquil, el programa ha alcanzado a nueve instituciones educativas y más de mil estudiantes capacitados desde el inicio de las intervenciones.

"Hemos intervenido, con este, nueve colegios y más de mil estudiantes se han capacitado. Este programa cuenta con tres etapas, la primera es la sensibilización a estudiantes, el siguiente es con los padres de familia y profesores y el tercero es la identificación de jóvenes con problemas de adicciones para ser tratados en nuestros hospitales municipales", explicó el funcionario.

La estrategia contempla tres fases de intervención. La primera está enfocada en la sensibilización de los estudiantes mediante actividades preventivas. La segunda incorpora a padres de familia y docentes, considerados actores clave para la detección temprana de posibles situaciones de riesgo. La tercera etapa busca identificar a jóvenes con problemas de adicción para canalizarlos hacia tratamiento especializado en hospitales municipales.

Este enfoque integral pretende fortalecer los entornos de protección alrededor de niños y adolescentes, promoviendo la participación activa de toda la comunidad educativa en la prevención del consumo de sustancias.

Proyección para ampliar la cobertura educativa

De acuerdo con la información proporcionada por el Municipio de Guayaquil, la meta es mantener estas jornadas durante todo el año lectivo y concluir el proceso en noviembre, alcanzando a más de 30 unidades educativas que actualmente forman parte de la iniciativa.

Además, las autoridades municipales señalaron que otras instituciones interesadas aún pueden solicitar su incorporación al programa mediante los canales oficiales establecidos por el Municipio de Guayaquil.

Durante la jornada desarrollada en la Unidad Educativa Particular Luz de Dios, la directora del plantel, Rebeca Córdova, destacó la importancia de contar con espacios educativos orientados a la prevención y promoción de la salud integral entre los estudiantes.

Las acciones preventivas implementadas por el Municipio de Guayaquil, se complementan con programas de atención y tratamiento en salud mental dirigidos a distintos grupos poblacionales. Estas iniciativas forman parte de una estrategia municipal orientada a enfrentar el consumo problemático de sustancias desde la educación, la prevención temprana y el acceso a servicios especializados.

La prevención de adicciones en entornos escolares es considerada una herramienta para proporcionar información basada en evidencia, fomentar habilidades para la vida y fortalecer factores de protección entre niños y adolescentes. Con ello, las autoridades locales buscan ampliar el alcance de programas educativos que contribuyan a la construcción de ambientes escolares seguros y saludables.