La periodista ecuatoriana Ruth del Salto anunció su mudanza de Qatar, país en el que residió durante los últimos cuatro años, a través de una sentida publicación en su cuenta de Instagram, red social donde suma cerca de 85.000 seguidores. El mensaje, cargado de introspección y agradecimiento, marca el cierre de una etapa personal y profesional vivida junto a su familia en Medio Oriente.
“Shukran (gracias), Qatar”, escribió la comunicadora al inicio de su despedida virtual, acompañada de un video grabado en Doha, ciudad donde se estableció desde 2022 junto a su esposo y sus dos hijos.
Vivir lejos: el desarraigo y los nuevos afectos
En su mensaje, Del Salto compartió una reflexión íntima sobre lo que implica habitar un territorio ajeno y reconstruir la cotidianidad lejos del país de origen. Para la periodista, la experiencia migratoria no estuvo exenta de incertidumbre, pero sí marcada por encuentros humanos que transformaron la distancia en hogar.
“Lo más lindo de habitar en otras tierras es descubrir que nunca se está del todo solo”, escribió. “Uno puede sentirse ajeno, desubicado, como si el suelo no terminara de reconocerte; pero basta el brazo extendido y el abrazo sincero de la gente para que la cotidianidad se vuelva preciosa”.
Sus palabras resonaron entre seguidores y colegas, muchos de ellos ecuatorianos y latinoamericanos que también viven fuera de sus países.
Hospitalidad árabe y diversidad cultural
Del Salto destacó especialmente la hospitalidad que encontró en Qatar, así como la convivencia con una comunidad multicultural formada por migrantes de distintas partes del mundo. “El rezo que brota de los parlantes de las mezquitas atraviesa el aire y ordena el tiempo, como un latido antiguo que acompaña cada jornada”, relató.
“Descubrí una hospitalidad árabe que abriga sin preguntar, y una multitud extranjera, trabajadora, que forja dignidad con el sudor de cada día”.
La periodista describió cómo esos rituales cotidianos y esa diversidad humana dieron sentido a su experiencia en un país profundamente distinto al suyo.
Un país de contrastes: calor, desierto y belleza áspera
En su despedida, Del Salto también trazó un retrato sensible del territorio que la acogió: un país de contrastes extremos, marcado por el calor, la aridez y una estética distante de los paisajes latinoamericanos, pero igualmente poderosa.
“Es una tierra de contrastes: un calor insoportable que quema la piel, la ausencia de naturaleza verde que tenemos en América Latina, y aun así paisajes espléndidos que enseñan otra forma de belleza”, escribió. “Un desierto que parece vacío, pero está lleno de historias”.
Un vínculo que no se rompe
Aunque su etapa en Qatar llega a su fin, la periodista dejó claro que el lazo con el país no se cierra del todo. En su mensaje, aseguró que el regreso —al menos emocional— está garantizado. “Volveré, volveremos (con mi familia), seguro. Volveremos con la mente y con el alma”.
El texto cierra con una nota nostálgica y afectuosa hacia las personas que conoció durante su estadía, en especial los migrantes que, como ella, construyen vida lejos de casa.
Su trabajo y el futuro, aún sin destino revelado
Actualmente, Ruth del Salto continúa vinculada a NTN24, la cadena internacional para la que trabaja desde hace 15 años. Antes de mudarse a Qatar, desarrolló su labor periodística en Colombia y, desde 2022, condujo sus programas desde un estudio instalado en su propia casa en Doha.
En el video que acompañó su mensaje, la comunicadora no reveló cuál será su próximo lugar de residencia, dejando abierta la expectativa sobre el siguiente capítulo de su vida personal y profesional.

