Aunque Riccardo Perotti ya era una figura reconocida en la escena musical ecuatoriana desde los años noventa, su participación en la tercera temporada de MasterChef Celebrity Ecuador le permitió vivir una experiencia inesperada: conectar con una generación que conocía sus canciones, pero no necesariamente su rostro ni su historia.

El artista, de 62 años, se abrió sobre este proceso en una entrevista concedida a Diario EXTRA, donde reconoció que el programa funcionó como un puente entre su trayectoria y un público joven que creció en un entorno musical completamente distinto.

El rostro detrás de canciones conocidas

Durante su paso por el reality, Perotti notó que muchos jóvenes —incluidos varios participantes— no lo identificaban como autor de temas que habían escuchado desde siempre en sus hogares. "La mayoría de los jóvenes no sabían quién soy; a lo mejor habían oído el nombre, pero nada más. En cambio, sí se sabían las canciones", contó.

Para el músico, ese reconocimiento tardío resultó especial. "Es lindo, porque probablemente sus papás escuchaban esa música. Entonces se logró que la gente identifique que esas canciones son mías", explicó, destacando que el programa permitió ordenar esa memoria colectiva en torno a su obra.

El "músico de los centennials"

Tras su exposición televisiva, Perotti empezó a ser mencionado en redes sociales como el "músico de los centennials", un título que recibe con sorpresa y gratitud. Para él, esta nueva etiqueta refleja cómo la industria ha cambiado y cómo los artistas deben aprender a moverse en un ecosistema dominado por plataformas digitales y consumo inmediato.

"Los que no somos de esta generación tenemos que adaptarnos, aprender las nuevas reglas de la industria o salir", reflexionó. Aunque reconoce los beneficios de la tecnología, también admite cierta nostalgia por una época en la que los discos tenían un concepto completo. "Antes había canciones de álbum, que por lo general eran las más bonitas, y ahora eso ya no existe mucho. Ahora es hit tras hit", señaló.

Una postura firme frente a la música sin contenido

Pese a los cambios del mercado, Perotti mantiene una línea clara sobre lo que está dispuesto a hacer como artista. Considera que producir música sin mensaje, solo para asegurar popularidad, no es una opción válida en su carrera. "No vale de nada quejarse, solo seguir haciendo música, que es lo que amo", afirmó.

En ese sentido, fue enfático al explicar por qué no aceptaría cantar letras vacías. "Sería una traición inmensa... ¿qué le voy a decir a mis hijos después? ¿Qué le voy a decir a la gente que me ha seguido?", expresó. Para él, el mayor logro no es la fama momentánea, sino "vivir gratis en el corazón de la gente".

Sin arrepentimientos y con nuevos proyectos

Al mirar atrás, el cantautor asegura no tener cuentas pendientes con su discografía. "No me arrepiento de ninguna canción, porque todas son yo. Son cosas mías", afirmó, añadiendo que el hecho de que sus hijos disfruten de su música representa uno de sus mayores orgullos.

De cara al futuro, Perotti confirmó que trabaja en una nueva canción de corte pop-rock, con una fuerte carga de contenido, y se mostró entusiasmado con la escena musical emergente del país. Destacó a artistas jóvenes que incorporan identidad ecuatoriana en sus propuestas y aseguró estar abierto a colaborar con ellos.

"Me encanta que los jóvenes quieran llevar esa identidad a flor de piel", concluyó, convencido de que la música sigue siendo un espacio de encuentro entre generaciones, siempre que se construya desde la honestidad.