El cantante Bad Bunny marcó un hito sin precedentes en la industria del entretenimiento tras su presentación en el show de medio tiempo del Super Bowl LX.

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Según datos oficiales proporcionados por la NFL (Liga Nacional de Fútbol Americano), Apple Music y Roc Nation, el espectáculo alcanzó la cifra de 4.157 millones de visualizaciones en sus primeras 24 horas.

Este volumen masivo de espectadores consolida a Bad Bunny como el líder absoluto en audiencia para este formato de eventos globales.

Impacto de Bad Bunny en plataformas digitales

A diferencia de las mediciones tradicionales, este nuevo récord integra no solo la transmisión lineal por televisión, sino también el tráfico generado en YouTube y plataformas de redes sociales.

Roc Nation, la empresa encargada de la producción del evento, destacó que estas métricas reflejan un cambio en el consumo de contenido, donde la audiencia global interactúa de forma inmediata y masiva a través de dispositivos móviles y servicios de streaming tras la emisión en vivo.

Aunque las cifras globales son astronómicas, el mercado estadounidense también mostró una solidez notable. La empresa medidora Nielsen Big Data estableció que el show fue seguido por 128,2 millones de espectadores dentro de los Estados Unidos. Si bien este número es inferior al total mundial, representa una de las cuotas de pantalla más altas para un artista latino en la historia de la televisión anglosajona.

Superando récords anteriores

Con estos resultados, el intérprete de 'Tití me preguntó' logró desplazar marcas previas de gran relevancia. El puertorriqueño superó el récord que ostentaba Kendrick Lamar, quien en el año 2025 había registrado una media de 133,5 millones de espectadores.

Ahora, en tercer lugar está la presentación de Michael Jackson en 1993, que con 133,4 millones de espectadores fue durante décadas el estándar de oro. Luego se ubica Usher, con su show de 2024 que llegó a 129,3 millones de personas. Mientras que el espectáculo de Rihanna en 2023, donde anunció su segundo embarazo, alcanzó a 121 millones.

La magnitud del crecimiento en las visualizaciones totales (incluyendo internet) sugiere que el Super Bowl LX logró una penetración internacional mucho más profunda que en ediciones pasadas.

La organización del evento atribuye este éxito a la combinación de la infraestructura logística de la NFL y la estrategia de difusión multiplataforma liderada por Apple Music. Además, la capacidad de convocatoria de Bad Bunny, sumada a una producción de alto nivel técnico, permitió que el interés por el show de medio tiempo trascendiera las fronteras del deporte para convertirse en un fenómeno de cultura popular global.

Consolidación del mercado latino

El éxito de esta edición refuerza la tendencia de incluir a figuras de la música urbana y latina en los escenarios de mayor prestigio en Norteamérica.

Expertos en marketing deportivo señalan que el alcance de 4.157 millones de impresiones no solo beneficia al artista, sino que eleva el valor comercial del Halftime Show (show de medio tiempo) para futuros patrocinadores interesados en captar la atención de la Generación Z y el público hispanohablante a nivel mundial.