Cada diciembre, Mi pobre angelito vuelve a las pantallas como una tradición familiar. Para su protagonista, Macaulay Culkin, la experiencia hoy es distinta: la vive desde la intimidad del hogar y con una decisión clara sobre la crianza de sus hijos.

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Estrenada en 1990, Mi pobre angelito se consolidó como una de las películas navideñas más vistas de todos los tiempos. Su protagonista, Macaulay Culkin, hoy tiene una relación muy distinta con ese éxito: ve la cinta junto a su esposa, Brenda Song, y sus hijos pequeños, quienes disfrutan la historia sin saber que el niño travieso de la pantalla es su propio padre.

Una tradición que también se vive en casa

Culkin ha contado que suele ver la película con frecuencia en familia y que sus hijos, Dakota y Carson, “realmente la aman”. Sin embargo, el actor reconoce que la experiencia es completamente diferente ahora.

No tienen idea de que soy Kevin. Solo tienen tres y cuatro años”, explicó en una entrevista, al referirse a la inocencia con la que los pequeños disfrutan la cinta sin asociarla con su vida real.

El secreto mejor guardado de la Navidad

Lejos de tratarse de un descuido, Culkin ha decidido conscientemente no revelarles aún ese detalle. Su motivación es clara: preservar la infancia de sus hijos lejos del peso del mundo del espectáculo.

Quiero mantener esa ilusión el mayor tiempo posible”, afirmó el actor, dejando claro que su prioridad es que crezcan sin la presión de la fama que él vivió desde muy joven.

El actor compartió una anécdota que resume bien la situación. Al mostrarles una fotografía de su niñez junto a sus hermanos, uno de sus hijos observó la imagen y comentó: “Ese niño se parece a Kevin”. A partir de ahí, comenzaron a preguntarle sobre sus tíos, sin llegar a imaginar que estaban mirando una versión infantil de su propio padre.

Kevin, no Mi pobre angelito

En el hogar Culkin-Song, la película no se llama por su título oficial. Los niños simplemente la conocen como Kevin y suelen imitar escenas, gestos y hasta el famoso baile del personaje.

Incluso, uno de ellos llega a decir que “cree que es Kevin”, algo que el actor toma con humor y complicidad.

Mirar el pasado desde la distancia

Con los años, Culkin ha reflexionado sobre lo que significó crecer siendo una de las estrellas infantiles más reconocidas de Hollywood.

Sabía que lo que hacía era diferente a lo que vivían otros niños, pero no entendía cuán extraña era mi vida hasta que crecí y me alejé de ella”, confesó en una entrevista posterior.

El actor se retiró del cine a los 14 años para priorizar una vida más cercana a la normalidad y regresó tiempo después, ya con otra mirada sobre la industria.

Un clásico que sigue vivo, pero sin presión

Hoy, Solo en casa sigue siendo parte de la Navidad global, pero para Macaulay Culkin representa algo distinto: una película que forma parte de su historia, sin definirla por completo.

Desde el sillón de su casa, lejos de los reflectores, el actor disfruta ver cómo una historia que marcó a generaciones ahora hace reír a sus hijos, sin que ellos sepan —al menos por ahora— que Kevin McCallister está sentado a su lado.