La modelo y presentadora Verónica Suárez vuelve a la televisión ecuatoriana con su incorporación al programa de humor Buenos Muchachos, marcando así un nuevo capítulo en una trayectoria tan mediática como controversial.
A sus 48 años, "La China" —como es conocida en la farándula— regresa con una postura clara frente a su pasado: sin arrepentimientos. "No quiero borrar nada. Cada caída, cada error, cada sonrisa me formó y me hizo la mujer que soy ahora", aseguró en una entrevista con diario Extra.
Una vida que alimentó titulares
Durante los años 2000, Verónica Suárez fue protagonista constante de la prensa rosa. Sus relaciones, sus excesos y su estilo de vida la convirtieron en una de las figuras más comentadas del espectáculo.
"Antes todo era un escándalo enorme. Te querían meter la cámara por todos lados", recuerda, al comparar esa etapa con la actualidad, donde —según dice— las redes sociales han cambiado la forma en que se consume la vida pública.
Lejos de esquivar su historia, la asume con naturalidad: "La gente dice escándalos, pero ¿quién no los ha tenido? Yo era la reina de la prensa rosa", comenta entre risas.
Episodios que marcaron su vida
Entre los momentos más controversiales de su historia está su paso por la Penitenciaría del Litoral entre 2012 y 2013, tras ser detenida por porte ilegal de armas. Un episodio que, lejos de ocultar, forma parte de su narrativa personal.
También ha hablado abiertamente de su vida sentimental, que incluye cuatro matrimonios, uno de ellos con una mujer, así como múltiples relaciones que mantuvieron su nombre en el ojo público.
"Mis hijos saben todo de mí. ¿Por qué les voy a ocultar quién soy?", afirma, refiriéndose a sus hijos, quienes —dice— son su mayor motivación.
De los excesos a una vida más tranquila
Con el paso del tiempo, su vida tomó otro rumbo. Alejada de los excesos y del ritmo de la televisión abierta, hoy reside en la playa junto a su actual esposo, con quien mantiene su cuarto matrimonio.
Allí ha construido una nueva etapa enfocada en sus negocios, entre ellos una empresa de renta de autos y servicios de courier. "Trabajo porque me gusta vivir bien y mantener el estilo de vida que quiero", explica.
Sensualidad con madurez
Aunque reconoce que su esencia sigue intacta, admite que ha evolucionado con los años. "Soy sensual, pero ya no atrevida", resume, dejando claro que su imagen también ha madurado con el tiempo.
Su regreso a Buenos Muchachos, tras la invitación del director Francisco Pinoargotti, representa una oportunidad para reconectar con un público que la ha seguido durante décadas.
"Hay gente que me quiere y gente que no, pero siempre tuve un público fiel", asegura, consciente de que su historia —con luces y sombras— sigue generando interés.
Una figura que no pasa desapercibida
El retorno de Verónica Suárez confirma que, más allá de la polémica, su nombre sigue vigente en la farándula ecuatoriana.
Sin filtros, sin arrepentimientos y con una nueva etapa por delante, "La China" vuelve a escena fiel a su estilo: directa, auténtica y sin intención de reescribir su pasado.
