En una conversación extensa en el podcast D'Mente Abierta de Carlos Scavone, el creador de contenido Anthony Swag, no solo respondió a las polémicas recientes, sino que también reconstruyó su historia: desde sus inicios en la calle hasta las decisiones que, según él, le cambiaron la vida.

"Si me quedaba, tal vez no estaría aquí"

Anthony no dudó en mirar hacia atrás y recordar su infancia en el barrio. Contó que creció en un entorno complicado, donde la violencia terminó marcando a varios de sus amigos.

"En mi barrio han matado a cuatro de mis ex amigos", reveló con crudeza. Otros, según dijo, lograron salir adelante, pero muchos tomaron caminos difíciles.

Esa realidad lo llevó a tomar una decisión clave a temprana edad: irse de su casa. "Yo me fui como a los 17 años... y creo que ha sido una de las mejores decisiones de mi vida", afirmó.

El influencer fue claro al reflexionar sobre lo que pudo haber pasado si se quedaba: "Quizás seguía ahí... o por la escasez de dinero hubiese cometido cosas que no debía".

Una vida de barrio que ya no existe

Lejos de romantizar su pasado, Anthony describió cómo era su día a día antes de la fama: largas noches en la calle, jugando pelota o conversando con amigos hasta la madrugada.

"Éramos vagos, pero sanos... no tomábamos, solo hablábamos tonteras", recordó.

Sin embargo, el tiempo cambió ese entorno. Hoy, asegura, ya no queda casi nadie de su círculo cercano. "Algunos murieron, otros se casaron, otros se fueron del país... ya no hay con quién regresar", explicó.

Incluso confesó que actualmente solo vuelve a ese sector por su madre, dejando claro que su vínculo con ese espacio es más emocional que social.

El peso de la fama y las redes sociales

Anthony también habló de su crecimiento en redes, destacando el esfuerzo detrás de su éxito. Recordó que en sus inicios hacía todo: grabar, editar y generar ideas constantemente.

"Yo me sacaba la madre... grababa, editaba y al día siguiente ya tenía más ideas", dijo.

Durante la pandemia, su contenido alcanzó millones de reproducciones, lo que se tradujo en ingresos importantes. "Facebook pagaba casi mil dólares por un millón de vistas... y yo tenía videos de 50, 60 hasta 100 millones", detalló.

La polémica con su ex: "Salí chispeado"

Sobre los recientes rumores que lo vinculan nuevamente con su expareja Mayra Arizaga, conocida como Mayita, Anthony fue directo: asegura que su nombre fue involucrado sin razón en problemas ajenos.

"Yo viajé a Estados Unidos con mi esposa y mi hija... fui a trabajar, literal. Y de la nada salí nombrado", explicó.

El influencer atribuye la polémica a la exposición mediática de su relación pasada. "Fuimos una pareja mediática, entonces siempre te van a seguir nombrando", comentó.

A pesar del ruido en redes, dejó claro que su matrimonio no se vio afectado. "Gracias a Dios no hubo problemas en mi casa", aseguró.

Dinero, videos y aclaraciones

Uno de los puntos más delicados fue cuando respondió a los comentarios sobre supuestos ingresos que seguía generando con contenido grabado junto a su ex.

Anthony reconoció que esos videos sí generaron dinero en su momento, pero aclaró el contexto: "Esos videos ya pegaron... ya se cobró. Lo de ahora eran residuos, y ya ni eso porque cambió la monetización".

Además, defendió su rol dentro del proyecto: "Yo era el que grababa, editaba, invertía... tenía más responsabilidades".

También aseguró que durante la relación existía una compensación económica importante: "Le pagaba muy bien... no te hablo de mil o dos mil, te hablo de siete mil, diez mil".

Críticas a los podcasts y la viralidad

El influencer no evitó referirse a la industria digital y lanzó críticas a ciertos creadores de contenido. Según dijo, algunos priorizan las visitas sobre las relaciones personales.

"Por un video viral pierdes una buena amistad", afirmó, cuestionando la edición de contenidos que —a su criterio— sacan de contexto declaraciones para generar polémica.

Incluso admitió que esto lo ha llevado a ser más selectivo con las entrevistas que acepta.

Su presente: familia y decisiones firmes

Hoy, Anthony asegura estar enfocado en su familia y en mantener estabilidad. Reconoce que la experiencia le ha enseñado a elegir mejor su entorno y a no exponerse innecesariamente.

"Yo soy muy amiguero, pero ahora soy más cauteloso", confesó.

A pesar de las críticas y controversias, el influencer deja claro que su prioridad está lejos del ruido mediático: construir una vida tranquila junto a su esposa e hija, sin perder de vista todo lo que tuvo que dejar atrás para llegar hasta donde está.