La reciente suspensión de actividades mineras en la provincia de Napo ha encendido el debate sobre la remediación ambiental y la política extractivista en Ecuador. Para desglosar el impacto de esta medida y las reformas legales que se tramitan en la Asamblea Nacional, en un espacio de entrevistas de Manavisión Plus, Yaku Pérez, dirigente de la Federación de Organizaciones Indígenas del Azuay (FOA), manifestó que el país enfrenta un "telón de fondo" donde se sacrifican recursos naturales a cambio de beneficios para grandes clústeres mineros.
-El 2 de febrero el Gobierno Nacional le puso un pare y dijo basta a la minería en Napo, argumentando la contaminación de los ríos. ¿Fue a tiempo esta decisión o fue muy tarde, Yaku?
Esta acción es completamente tardía. Todos los ríos de Napo están biológicamente muertos. Es una tragedia sin nombre o la podemos adjetivizar como un ecocidio. Y lo más triste es que esta decisión de suspender no obliga a quienes vienen operando ahí en minería legal como ilegal para que realicen la reparación integral de acuerdo a la legislación ecuatoriana e internacional que tienen que cumplir.
- ¿En qué consiste la reparación integral?
En toda la remediación ambiental, en toda la recuperación de las fuentes de agua, de los ríos, de las riberas, de las poblaciones, del suelo. Y digo el suelo porque no solamente son las aguas. Aquellos metales pesados se asientan en el suelo y ahí se puede ver que habrá cadmio, níquel, cianuro, mercurio... una cantidad de metales que son daños ambientales a perpetuidad, escúchese bien, a perpetuidad. Entonces, ¿de qué sirve suspender si no se les obliga de manera imperativa a que tengan la obligación de darle la reparación integral? Es importante destacar que ahí ha habido más de 200 concesiones mineras legales e ilegales; era un ecosistema de concesiones y el gobierno actuó tardíamente.
-Usted menciona que hay un "telón de fondo" detrás de esto. ¿Cuál es?
Mientras se suspenden las actividades en Napo, Loja y El Oro, paralelamente el Gobierno Nacional presenta una Ley Orgánica de Reforma a la Ley de Minería que lo que pretende es entregar clústeres mineros a multinacionales. Quieren bajar del 5% —que ya es una miseria— al 3% por concepto de regalías; eliminar las licencias ambientales para determinadas fases y militarizar los clústeres mineros. Es decir, los ecuatorianos tenemos que trabajar para que las Fuerzas Armadas cuiden clústeres mineros, que no son sino un Estado dentro de otro Estado. Pretenden eliminar a las pequeñas mineras para entregárselo todo a las grandes multinacionales.
-¿Cómo se explica entonces que el Gobierno diga que esta reforma busca atraer inversión extranjera y generar ingresos?
El gobierno lo que hace es tratar de maquillar este proyecto. Dice que hace falta 16 mil millones de dólares para el erario nacional. Oiga, si tanto dinero hacía falta, ¿por qué en 2024 y 2025 perdonaron 5 mil millones de dólares a los empresarios morosos, entre ellos al padre del presidente que fue beneficiado con 98 millones? ¿Cómo van a tener ingresos si bajan las regalías al 3%? Si el proyecto genera 100 dólares, apenas les queda 3 dólares para el Estado. Esas son migajas que caen de la mesa de las empresas mineras.
-Es un tema sensible, especialmente por el control ambiental...
Exacto. ¿Cómo es que se elimina la licencia ambiental? Es una autorización rigurosa que contempla estudios de impactos y planes de manejo. Esto violenta la Constitución y la opinión consultiva de la Corte Interamericana. El gobierno hace exactamente lo contrario a lo que dice la comunidad científica ante la emergencia climática; manda un proyecto económico urgente para eliminar "trabas burocráticas" y entregarse en cuerpo y alma al imperio minero. Ojalá los asambleístas se pongan al lado correcto de la historia.
-Las leyes económicas urgentes han sido aprobadas casi todas. ¿Cree que esta vez sea distinto en la Asamblea?
Con los antecedentes vistos es muy difícil. Analizar un proyecto de esta dimensión en 30 días es físicamente imposible. Además, hemos visto que en la Asamblea simplemente hacen lo que dice el Presidente. Allá no tenemos esperanza; donde tenemos esperanza es en la Corte Constitucional. Ahí se van a caer porque incumplen con la consulta pre-legislativa y violenta el artículo 57 de la Constitución, que prohíbe actividades militares en territorios ancestrales. Solo un gobierno "vende patria" entrega clústeres mineros así.
- ¿Qué se debería hacer para intentar recuperar la contaminación que ya existe?
La Fiscalía debería investigar de oficio los delitos ambientales. El gobierno debería tomar medidas preventivas para que estas empresas no se vayan sin responder por los daños. Además, el legislativo debería legislar el ecocidio; en Ecuador no tenemos una ley que lo regule ni que regule el cambio climático.
Se están cometiendo daños a perpetuidad que afectarán a las generaciones venideras. Lo que tenemos no es nuestro, es prestado de nuestros hijos. Es una tristeza ver que en la Amazonía ya no hay turismo por meter el extractivismo.
Yaku Pérez, dirigente de la FOA Azuay
-Pasando al tema político, Leonidas Iza ha resuelto iniciar un proceso de revocatoria del mandato contra el presidente Noboa. ¿Cuál es su posición?
Yo creo que en el Ecuador estamos repitiendo el cáncer: todo para atrás. No tenemos presidente, Carondelet está en acefalía y el legislativo va en línea descendente. El 2025 constituye el peor año de la historia en materia de inseguridad, convertidos en el primer exportador de droga. Sumado a eso, desempleo y mendicidad. Estamos en un barco que navega a la deriva. Si tenemos a un presidente que no ejerce la presidencia, que está más preocupado en sus negocios y viajes, una salida constitucional es la revocatoria del mandato. Ante un gobierno inútil e inoperante, no queda más.
-Para cerrar, ¿lo veremos en la papeleta el próximo año?
Nunca digo jamás. Por el momento no tengo ningún interés, estoy más preocupado en defender el ambiente, el agua y a nuestros hermanos criminalizados por las protestas. Todo a su tiempo. Si toca, lo haremos, pero desde cualquier rinconcito uno puede servir al país.

