El próximo lunes 18 de mayo de 2026, la medida de toque de queda impuesta en diversas jurisdicciones de Ecuador llegará a su fin de manera oficial. La restricción de movilidad nocturna concluirá exactamente a las 05:00, momento en el que finalizará el último bloque de control iniciado la noche anterior. Esta disposición técnica cierra una fase de limitaciones de tránsito que buscaba contener los índices de criminalidad en los sectores con mayor incidencia delictiva del país.
Aunque el toque de queda termina, el estado de excepción continuará plenamente vigente en el territorio nacional. Esta medida fue establecida mediante un decreto ejecutivo el pasado 2 de abril con una duración prevista de 60 días, por lo que su vigencia legal se extiende hasta junio. Bajo este marco, las fuerzas del orden mantienen sus facultades excepcionales para realizar intervenciones tácticas, independientemente de la recuperación de la libre movilidad nocturna.
Focalización territorial y alcance de la medida
La arquitectura legal de estas acciones de seguridad se ajustó mediante una modificación realizada el 28 de abril, la cual dispuso el toque de queda específicamente para nueve provincias y cuatro municipios. Las provincias que han permanecido bajo esta restricción son Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha, y El Oro, además de Sucumbíos y Esmeraldas. Estas dos últimas son consideradas territorios estratégicos en las rutas del narcotráfico.
Asimismo, la restricción de movilidad ha regido en los cantones de La Maná (Cotopaxi), Las Naves y Echeandía (Bolívar), y La Troncal (Cañar). En todas estas localidades, el horario establecido ha sido de 23:00 a 05:00, franja durante la cual los ciudadanos han tenido prohibido circular por las calles. El objetivo central de esta focalización ha sido reducir la capacidad operativa de los grupos de delincuencia organizada en zonas de alta criticidad criminal.
Continuidad de los operativos y postura oficial
En una entrevista concedida el día de ayer, el presidente Daniel Noboa ratificó que el fin del estado de excepción no implica un repliegue de las fuerzas de seguridad. El mandatario recordó que el estado de excepción culmina en junio y aseguró que, a pesar de la eliminación de la restricción horaria, los operativos de seguridad se mantendrán con la misma intensidad. Noboa enfatizó que la presencia de militares en las calles es una prioridad para garantizar la paz pública y el control del territorio.
Con la finalización del toque de queda este 18 de mayo a las 05:00, el país busca normalizar las actividades productivas y comerciales que dependen del horario nocturno. Sin embargo, las autoridades de control han advertido que los patrullajes preventivos y las requisas aleatorias continuarán bajo el amparo del decreto de abril. Se insta a la población a portar siempre sus documentos de identidad, ya que la vigilancia reforzada seguirá operativa en las provincias fronterizas y en los ejes viales más conflictivos.
Perspectivas tras la finalización del decreto
El cese del toque de queda representa un paso hacia la reactivación de la movilidad total en provincias como Pichincha y Guayas, donde la dinámica económica es vital para el desarrollo nacional. No obstante, el Gobierno mantiene bajo observación constante las provincias fronterizas con Colombia y Perú, donde el despliegue militar es permanente debido a las amenazas transnacionales. La evaluación de los resultados obtenidos durante este periodo será clave para futuras decisiones en materia de orden público.
El cumplimiento del cronograma legal sitúa al país a la espera de la caducidad total del estado de excepción en junio. Hasta entonces, el bloque de seguridad conformado por la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas continuará ejecutando su planificación estratégica. El Ejecutivo ha dejado abierta la posibilidad de implementar nuevas medidas focalizadas si la situación de seguridad lo requiere, siempre priorizando la protección de los ciudadanos y la soberanía del Estado ecuatoriano.
Con la terminación del toque de queda, los ecuatorianos no tendrán restricciones para disfrutar del próximo feriado nacional por la Batalla del Pichincha. Aunque la fecha cívica recae sobre el domingo 24 de mayo, el día de descanso obligatorio de traslada al día próximo, es decir al lunes 25 de mayo.
