La ciudadanía ecuatoriana se prepara para la finalización del toque de queda, medida impuesta mediante decreto por la Presidencia de la República. Esta disposición, establecida desde el pasado 3 de mayo bajo el Decreto Ejecutivo 370 por el presidente de Ecuador Daniel Noboa, comprende toque de queda, el cual finaliza este lunes 18 de mayo.
Con el estado de excepción, Daniel Noboa, junto al Ministerio del Interior y de Defensa buscaba frenar la ola de violencia que azota a varias localidades. El cese de esta restricción de movilidad está programado para las 05:00 de este 18 de mayo. Sin embargo, según el Gobierno, el despliegue de efectivos se mantendrá.
Es fundamental enfatizar que, pese a la esperada finalización del toque de queda, la vigencia del estado de excepción no concluirá este lunes. Esta declaratoria de emergencia fue firmada originalmente el pasado dos de abril a través del Decreto Ejecutivo 353 y contempla un periodo total de sesenta días. En consecuencia, su validez formal se extenderá legalmente hasta el mes de junio, permitiendo que las fuerzas del orden mantengan ciertas facultades especiales de vigilancia.
¿Por qué se dispuso toque de queda en Ecuador?
Los reportes oficiales del Gobierno nacional justificaron la implementación de estas severas normativas debido al estado de grave conmoción interna provocado por el crimen organizado. De este modo, la presencia de contingentes militares y policiales continuará activa en los sectores vulnerables para resguardar la paz social.
Los ciudadanos deben recordar que la culminación del horario restrictivo de tránsito no significa el levantamiento completo de las operaciones de protección estatal. El Bloque de Seguridad mantendrá sus patrullajes preventivos para evitar que el narcotráfico u otras amenazas atenten contra el bienestar de la población civil dentro del país.
Cobertura geográfica de la medida y estadísticas de criminalidad
Respecto al alcance territorial de las restricciones que terminan, el toque de queda estuvo vigente exclusivamente en nueve de las veinticuatro provincias que conforman la división política del país. Las localidades con toque de queda son las siguientes provincias: Guayas, Los Ríos, Manabí, Santa Elena, Pichincha, El Oro, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. Mientras, la medida se ha focalizado en los cantones La Maná (Cotopaxi), La Troncal (Azuay), Las Naves y Echeandía. Estas dos últimas se encuentran en la provincia de Bolívar.
Sin embargo, el informe sí especifica que la violencia letal afectó con mayor fuerza a la provincia del Guayas, la cual fue catalogada como el epicentro de la conflictividad al acumular cuarenta homicidios intencionales entre el uno y el veinte de abril de dos mil veintiséis. La segunda región más golpeada en ese mismo periodo fue Los Ríos, donde se registraron trece asesinatos bajo la misma modalidad violenta. Finalmente, el reporte detalla la provincia de Manabí como otra en las que se concentra la criminalidad en Ecuador.
La finalización del toque de queda aliviará el tránsito vehicular diario en estas zonas que concentraron la mayor cantidad de crímenes reportados durante las semanas previas a la emisión del decreto presidencial actual.
Por otra parte, el Ministerio del Interior desmintió de forma contundente diversos rumores infundados que circulaban a través de las redes sociales sobre una supuesta extensión de las prohibiciones horarias. Varios comunicados falsos pretendían alertar a la colectividad afirmando que las limitaciones viales se prolongarían de manera indefinida hasta el treinta y uno de mayo, adelantando además el inicio diario de la restricción a las veintiuna horas de la noche. Ante esto, la Secretaría General de Comunicación de la Presidencia catalogó tajantemente dichos documentos como desinformación maliciosa para generar pánico. Las entidades estatales recordaron que el Decreto Ejecutivo 370 no sufrió ninguna alteración ni modificación en sus directrices o ámbitos geográficos desde su concepción original. Por ello, la fecha de finalización del toque de queda se mantiene inalterable para tranquilidad de los sectores comerciales y productivos. El Ejecutivo instó a los ciudadanos a informarse únicamente mediante los canales institucionales y oficiales para no caer en engaños propiciados por fuentes no verificadas que buscan alterar el orden público en todo el territorio.
Excepciones de movilidad permitidas y sanciones aplicables
Durante el periodo de restricción que concluye este lunes, el marco normativo estableció un grupo muy reducido y selecto de ciudadanos autorizados legalmente para transitar de noche. La finalización del toque de queda pondrá fin a la obligación de portar identificaciones profesionales o justificativos comprobables de actividades laborales nocturnas. Entre los sectores exceptuados se encontraban exclusivamente los miembros de la fuerza pública, entidades dedicadas a la seguridad integral y los servicios especializados en gestión de riesgos, desastres o emergencias médicas. Asimismo, los profesionales de la salud pertenecientes tanto a la red pública como a la privada complementaria contaban con autorización expresa para movilizarse durante las seis horas de prohibición diaria. Las directrices gubernamentales fueron sumamente claras al estipular que no se emitirían salvoconductos de carácter general para la población civil. Las emergencias no planificadas o imprevistos de fuerza mayor debían ser evaluados de manera racional y proporcional por los miembros uniformados ubicados en los distintos puntos de control vial distribuidos estratégicamente para evitar la circulación de personas no autorizadas por la ley.
El reglamento vigente también contempló consideraciones especiales para el flujo de viajeros nacionales e internacionales que necesitaban trasladarse hacia o desde las terminales aéreas del país. Las personas que requerían movilizarse por razones de vuelos programados debían demostrar de forma fehaciente su situación mediante pasajes, pasaportes o documentación de conductores y acompañantes autorizados para este fin. La rigurosidad de los controles buscaba evitar que conductores comunes intentaran burlar la normativa simulando situaciones de viaje ficticias. Quienes desobedecieron deliberadamente estas órdenes civiles se enfrentaron al riesgo de ser procesados penalmente bajo las leyes orgánicas del estado. El Código Orgánico Integral Penal prevé sanciones severas para los infractores de las medidas restrictivas decretadas por el Gobierno en situaciones de emergencia interna. Por lo tanto, con la finalización del toque de queda, cesará el riesgo de recibir penas privativas de la libertad que alcanzan hasta los tres años de prisión para los infractores. Las autoridades judiciales procesaron de forma inmediata los casos de personas que desafiaron los patrullajes preventivos del Bloque de Seguridad sin un motivo debidamente justificado.
