El sector del transporte pesado ecuatoriano, que agrupa a más de 150 mil transportistas, se encuentra actualmente en un estado de vulnerabilidad extrema.

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El incremento paulatino del galón de diésel ha llevado a las empresas medianas y pequeñas a registrar pérdidas económicas insostenibles diariamente.

La dirigencia nacional lamenta la falta de atención oportuna por parte de las autoridades competentes del Gobierno central hasta la fecha.

Propuesta de fórmulas

Los representantes de diez organizaciones nacionales de transporte pesado plantearon formalmente en Quito una nueva metodología técnica para el cálculo del combustible.

Dicha propuesta busca establecer una fórmula variable que indexe los costos operativos al sistema de bandas aplicado por el Ejecutivo.

Los transportistas aclaran que ellos jamás han solicitado compensaciones económicas directas, sino la implementación urgente de políticas públicas sostenibles.

Colapso en ANT

Otro problema crítico identificado por los gremios del transporte pesado es la situación administrativa e informática de la Agencia Nacional de Tránsito (ANT).

Los dirigentes denunciaron el fracaso rotundo del sistema informático denominado Axis 4.0 debido a constantes manipulaciones y demoras operativas.

Esta plataforma tecnológica genera graves retrasos en los trámites que ejecutan obligatoriamente las más de 5.500 operadoras de carga pesada.

Estructura estatal afectada

Los transportistas rechazaron contundentemente la absorción o anexión del Ministerio de Transporte hacia una nueva y compleja megaestructura ministerial del Ejecutivo.

Aseguran que esta decisión debilita la institucionalidad técnica, restando sostenibilidad y representatividad a un sector que mueve la economía interna.

El transporte pesado aporta activamente el 5.5% del Producto Interno Bruto nacional y genera miles de empleos directos e indirectos.

Desafíos de tarifas

La inmensa mayoría del sector industrial y empresarial generador de carga se niega tajantemente a incrementar el valor de los fletes.

Esta congelación de tarifas impide que los conductores absorban los costos reales del diésel, que ya alcanza los 3.25 dólares por galón.

Los gremios exigen la fijación inmediata de un piso tarifario justo que devuelva la rentabilidad básica a la cadena logística ecuatoriana.

Inseguridad en carreteras

La crisis de seguridad en las redes viales estatales del territorio ecuatoriano ha superado el control de las fuerzas del orden público.

Los transportistas reportan el secuestro, extorsión o robo de al menos dos a tres vehículos pesados cada día en el país.

El gremio reconoce el esfuerzo policial, pero fustiga con dureza el accionar de jueces y fiscales que liberan a peligrosos delincuentes.

Cumbre en Santo Domingo

Ante este escenario adverso, la dirigencia nacional convocó formalmente a sus bases a una gran convención en la ciudad de Santo Domingo.

La asamblea se desarrollará dentro de los próximos 30 días para determinar las medidas que adoptará el gremio de manera definitiva.

Ortiz enfatizó que el sector no tiene intenciones de paralizar el país, puesto que la prioridad nacional es trabajar y seguir produciendo.