El precio de la gasolina en Ecuador marcó un punto de inflexión en las primeras semanas de abril de 2026. Conductores, transportistas y cadenas logísticas empezaron a recalcular sus presupuestos ante los nuevos valores en las bombas. La gasolina Extra y Ecopaís llegaron a $3,024 por galón, trece centavos más que en marzo, un ajuste del 4,6 % que alcanza a la mayoría de los vehículos del país. Quienes más sienten el impacto son los conductores que dependen del vehículo propio para trabajar o movilizarse cada día.
El movimiento más pronunciado lo protagonizó la gasolina Súper, que trepó de $3,62 a $4,57 por galón, un salto de $0,95 que supera el 26 % de incremento en apenas un mes. En paralelo, el diésel pasó de $2,828 a $2,962 por galón, con una variación del 4,74 %. Ese diferencial, multiplicado por la escala de operaciones del transporte de carga, se convierte en un costo adicional que el sector ya busca cómo redistribuir.
Por qué sube el precio de la gasolina en Ecuador: el conflicto que lo explica todo
Detrás del encarecimiento de los combustibles en Ecuador opera un factor externo: la tensión bélica entre Irán y Estados Unidos. Cada escalada en ese enfrentamiento genera incertidumbre sobre el flujo de petróleo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica por la que transita cerca del 20 % del suministro mundial. Esa presión se traslada al precio internacional del barril de manera casi automática, y Ecuador no escapa a esa dinámica ni como exportador ni como consumidor de derivados.
No obstante, el Fondo Monetario Internacional (FMI), en su informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO), estima que el conflicto tendrá duración, intensidad y alcance acotados. Bajo ese escenario, las disrupciones en el mercado energético comenzarían a ceder hacia mediados de 2026, lo que abriría la posibilidad de una moderación en los valores internacionales del crudo. Esa proyección, sin embargo, depende de que el conflicto no arrastre a otros actores regionales.
Transportistas advierten otro alza del precio de la gasolina en Ecuador para mayo
La Cámara del Transporte Pesado de Ecuador no espera a que llegue mayo para activar alertas. Su presidente, Santiago Mauricio Garzón, anticipa que los precios de los combustibles podrían subir hasta un 15 % adicional el próximo mes, en caso de que el Gobierno avance con la eliminación progresiva del subsidio al diésel. Ese porcentaje, aplicado sobre los valores actuales, representa un nuevo golpe directo a los costos operativos de las flotas de carga que mueven la mayor parte de los bienes del país.
El gremio transportista ya trabaja en fórmulas para distribuir el impacto. Una de las alternativas que evalúan consiste en trasladar un 5 % adicional en costos a sus clientes exportadores e importadores. En la práctica, eso significa que los fletes subirán, y con ellos el costo de mover alimentos, materias primas, maquinaria y productos manufacturados a lo largo del territorio nacional. Garzón resumió la situación con una frase directa: "Si sube el combustible, sube el flete y sube todo".
¿Qué puede esperar el consumidor ecuatoriano en los próximos meses?
Un nuevo ajuste en el precio de la gasolina en Ecuador durante mayo de 2026 activaría una reacción en cadena sobre el costo de vida. El encarecimiento del transporte de carga presiona los precios de los alimentos que salen de las provincias hacia los centros urbanos, de los bienes importados que ingresan por los puertos y de los productos que Ecuador exporta hacia los mercados internacionales. De esa manera, la inflación interna podría acelerar su ritmo si el panorama geopolítico no registra una mejora concreta antes del cierre del primer semestre.
El escenario que enfrentan los ecuatorianos en los próximos meses depende de dos variables: la evolución del conflicto entre Irán y EE.UU. y las decisiones del Gobierno nacional sobre el esquema de subsidios a los combustibles. Si ambas variables se mueven en la dirección más desfavorable al mismo tiempo, el precio de la gasolina en Ecuador en mayo podría registrar el mayor salto del año. Por ahora, las señales del sector transporte y del mercado internacional exigen atención de parte de quienes toman decisiones económicas y de los millones de ecuatorianos que pagan en cada galón las consecuencias de un mundo cada vez más inestable.
