Con su posesión en la Asamblea Nacional este 29 de abril de 2026, Mercedes Caicedo asumió oficialmente la presidencia del Consejo de la Judicatura (CJ), cargo que desempeñará hasta 2031.
Durante su primer discurso ante el pleno legislativo, la nueva titular del organismo delineó una hoja de ruta basada en cinco ejes estratégicos, con énfasis en la independencia judicial, la meritocracia y la lucha contra la corrupción.
Independencia judicial como pilar
Caicedo subrayó que una justicia real solo es posible si los jueces actúan sin presiones externas. En ese sentido, anunció que se fortalecerá el régimen disciplinario con un enfoque técnico y garantista.
"La independencia no es un privilegio del juez, es un derecho del ciudadano", afirmó, al advertir que las sanciones no pueden convertirse en herramientas de intimidación.
Meritocracia y fortalecimiento institucional
Como segundo eje, destacó la necesidad de consolidar la carrera judicial mediante concursos transparentes y evaluaciones objetivas.
Según explicó, la legitimidad del sistema depende de procesos verificables y de la capacitación constante de los operadores de justicia, elementos clave para mejorar la calidad del servicio.
Transparencia y lucha contra la corrupción
En materia de control institucional, la presidenta del CJ aseguró que se reforzarán los mecanismos de auditoría para evitar irregularidades.
"La corrupción crece donde no hay controles", sostuvo, al tiempo que dejó claro que no permitirá influencias indebidas ni el uso de su nombre para gestionar favores.
Modernización tecnológica
Otro de los ejes centrales será la transformación digital del sistema judicial. Caicedo planteó avanzar hacia la digitalización integral de procesos y la interoperabilidad entre instituciones.
Este cambio busca agilizar trámites, reducir la discrecionalidad y mejorar la eficiencia en la administración de justicia.
Seguridad en el sistema judicial
Finalmente, la funcionaria destacó la importancia de garantizar condiciones adecuadas para jueces, funcionarios y usuarios.
A su criterio, no puede hablarse de justicia si quienes la administran trabajan sin seguridad ni recursos suficientes.
Una renovación de fondo
En su intervención, Caicedo enfatizó que su gestión no se limitará a cambios superficiales, sino que buscará una transformación estructural del organismo.
"No llego a sostener estructuras agotadas, sino a impulsar una renovación de reglas que devuelva la confianza ciudadana", afirmó.
La nueva presidenta del CJ aseguró que su administración estará enfocada en el trabajo técnico, la toma de decisiones responsables y el fortalecimiento institucional, en un contexto en el que la credibilidad del sistema judicial enfrenta importantes desafíos.

