En Ecuador, una persona mayor de 16 años puede ser autorizada para conducir vehículos motorizados, pero no lo hace bajo las mismas reglas que un conductor adulto. La Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial establece un régimen especial para los adolescentes que aún no cumplen 18 años y que requieren obtener licencia de conducir.

La regla general es que, para conducir vehículos a motor, maquinaria agrícola o equipo caminero, se requiere ser mayor de edad, estar en pleno goce de los derechos de ciudadanía, haber obtenido el título o certificado correspondiente y contar con la respectiva licencia de conducir.

Sin embargo, el artículo 90 de la Ley de Tránsito permite una excepción: mediante permisos, se puede autorizar la conducción de vehículos motorizados a los "menores adultos" mayores de 16 años, es decir, menores que aún no cumplen la mayoría de edad.

No es una licencia regular

El permiso para mayores de 16 años no equivale a una licencia común entregada a una persona adulta. Se trata de una autorización especial que solo puede concederse si se cumplen varias condiciones.

El adolescente debe estar acompañado por una persona mayor de edad que tenga licencia de conducir vigente. Además, su representante legal debe solicitar el permiso por escrito ante la autoridad competente.

La norma también exige presentar una garantía bancaria equivalente a 25 remuneraciones básicas unificadas, lo que equivale a 12050 dólares en este 2026. Esta garantía busca cubrir eventuales daños a terceros y asegurar la comparecencia del menor de edad ante la autoridad competente en caso de infracciones de tránsito.

Quién debe autorizar al adolescente

El permiso no puede ser gestionado únicamente por el menor de edad. La solicitud debe ser presentada por la persona que lo representa legalmente.

El Código Civil señala que son representantes legales el padre o la madre bajo cuya patria potestad vive el menor, o su tutor o curador, según corresponda. El mismo Código define como menor de edad a quien no ha cumplido 18 años.

El Código de la Niñez y Adolescencia también considera adolescente a la persona de ambos sexos entre 12 y 18 años. Por eso, aunque la Ley de Tránsito permite conducir desde los 16 años bajo condiciones especiales, el solicitante sigue siendo menor de edad.

Reglas para conducir con permiso

El adolescente autorizado debe cumplir las condiciones fijadas por la Ley de Tránsito y su reglamento. La más importante es que no puede conducir solo: debe estar acompañado por una persona adulta con licencia.

También debe respetar las normas de tránsito, los límites de velocidad, las señales viales y las restricciones propias del tipo de permiso concedido.

En caso de infracciones, el artículo 90 menciona la presentación del menor ante el juzgado competente de Niñez y Adolescencia para el juzgamiento correspondiente.

Requisitos generales para obtener licencia

Para los usuarios en general, la Ley de Tránsito establece que la licencia es el título habilitante para conducir vehículos a motor, maquinaria agrícola, equipo caminero o pesado.

Para obtener la licencia de conducir por primera vez, el aspirante debe aprobar un curso de capacitación en una escuela de conducción profesional o no profesional, o en instituciones de educación superior autorizadas en materia de transporte terrestre, tránsito y seguridad vial.

También debe rendir y aprobar pruebas psicológicas, sensométricas, de motricidad, teóricas y prácticas ante la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) o ante entidades autorizadas.

La ley dispone, además, que las pruebas teóricas, prácticas, sensométricas, psicológicas y los exámenes médicos son obligatorios para quienes buscan obtener, renovar o ascender de categoría en su licencia.

Categorías y vigencia

Las licencias de conducir se dividen en tres categorías: no profesionales, profesionales y especiales. Los tipos de licencia dentro de cada categoría se desarrollan en el reglamento.

La licencia tiene una vigencia de cinco años. Al terminar ese periodo, debe renovarse obligatoriamente, siempre que el conductor cumpla los requisitos legales y no se encuentre impedido por pérdida de puntos u otra sanción.

Para cambiar de categoría, el conductor debe cumplir condiciones adicionales, como acreditar experiencia previa, aprobar capacitación y contar con el título correspondiente para el vehículo que aspira conducir.

Quiénes no pueden tener licencia o renovarla

No pueden acceder a una licencia regular quienes no cumplan los requisitos básicos de ley: ser mayor de edad, estar habilitado en sus derechos, aprobar la capacitación y superar las pruebas exigidas.

En el caso de los menores de 16 años, la Ley de Tránsito no contempla la posibilidad de obtener el permiso especial previsto en el artículo 90. Para los mayores de 16 y menores de 18, la autorización solo procede si existe solicitud del representante legal, acompañamiento de un adulto con licencia y la garantía bancaria requerida.

La ley también impide renovar o cambiar de categoría a quienes hayan perdido la totalidad de puntos de la licencia.

Además, la autoridad puede anular, revocar o suspender licencias. La revocatoria procede, entre otros casos, cuando los exámenes determinen incapacidad física, mental o psicológica para conducir; cuando el titular sea sancionado por segunda vez en un año por conducir en estado de ebriedad o bajo efectos de sustancias; cuando acumule dos suspensiones; cuando use una licencia suspendida; o por muerte del titular.

Cómo funciona el sistema de puntos

Las licencias se entregan bajo un sistema de puntaje. Al emitirse, tienen 30 puntos para el periodo regular de cinco años. Cada infracción de tránsito puede generar reducción de puntos, de acuerdo con la ley y el reglamento. También existe un sistema de incentivos por buenas prácticas de conducción.

Cuando un conductor tiene 15 puntos o menos, puede realizar un curso de recuperación autorizado. La primera vez puede recuperar 15 puntos; la segunda, 10; y la tercera, 5. Si se pierden los 30 puntos sin haber realizado recuperación voluntaria, la licencia se suspende automáticamente por 60 días y el conductor debe aprobar un curso para recuperar 15 puntos.

Si vuelve a perderlos, la suspensión aumenta a 120 días. En una nueva pérdida, la suspensión llega a un año y, posteriormente, si pierde los 10 puntos recuperados, la suspensión puede extenderse por cinco años.

Buenas prácticas de conducción

La ley también premia a quienes no cometen infracciones. Los conductores profesionales y no profesionales que no hayan sido sancionados en al menos un año pueden recibir hasta cuatro puntos extras para el año siguiente.

Ese incentivo no puede superar el límite de 30 puntos. Además, quien mantenga los 30 puntos durante toda la vigencia de la licencia puede acceder a una reducción del 50 % en el valor de la especie de la licencia al renovar o cambiar de categoría.