Joselo Andrade, director ejecutivo del Instituto Ecuatoriano de Economía Política (IEEP), analizó en una entrevista de Manavisión Plus, la reciente imposición de aranceles del 30% a productos colombianos por parte del gobierno de Daniel Noboa, una medida justificada bajo argumentos de seguridad que, según el experto, podría encarecer el costo de vida y entorpecer la histórica relación comercial entre ambas naciones.

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-Economista, delegaciones de Ecuador y Colombia se reunieron recientemente en Quito tras la imposición de este arancel del 30%. ¿Qué resultados se avizoran tras este primer acercamiento?

En realidad, lo que tenemos entendido es que se ha avanzado en temas de coordinación y cooperación, pero en materia arancelaria no ha pasado relativamente nada; la imposición de aranceles continúa. Esperemos que estos diálogos terminen derivando en la eliminación de estos aranceles. Quisiera ser enfático: el problema político lo inicia Ecuador con una justificación de seguridad que me suena más a una "justificación no real". Creo que el Gobierno está encontrando un chivo expiatorio para decirle a los ciudadanos que los problemas de seguridad no se resuelven por culpa de Colombia y no por falta de gestión local.

-¿Considera entonces que no fue una medida acertada por parte del presidente Daniel Noboa?

Iniciar una guerra comercial siempre es una mala idea, no importa quién lo haga. Encarece artificialmente los productos y perjudica a la gente de menores recursos que los consume. Hay elementos del área médica que se importan desde Colombia y esto encarece mantener la salud. En materia comercial no se obtiene beneficio alguno. Si la razón era cooperar en seguridad, lo que debía hacerse era sentarse a conversar en voz alta, no empezar tirándole lodo al vehículo del vecino, porque eso dificulta la conversación.

-¿A quiénes afecta más esta situación arancelaria entre los dos países? ¿Empresarios, clase media o comerciantes?

La respuesta general es a todos. Si tú tienes 100 dólares y los productos colombianos se encarecen de 10 a 12, el billete no se estira; hay algo a lo que tienes que renunciar. Siempre pierde el consumidor, sobre todo el de menos recursos, que es quien menos facilidad tiene para hacer frente a cambios que obedecen a motivos políticos.

Al final, Ecuador y Colombia se vuelven más pobres innecesariamente por una medida que surge de la política para entrometerse en un área comercial donde nunca ha habido conflictos.

Joselo Andrade, analista económico.

-¿Cómo afecta esto directamente al precio final? ¿Es una relación lineal con el arancel del 30%?

La relación no es lineal. Las cosas no funcionan así. El empresario del otro lado, para no perder el mercado ecuatoriano, tal vez asume parte del costo, pero eso implica pérdidas para el exportador colombiano. O asumen la pérdida, o terminamos no comprándoles. La gente deja de comprar o busca otros productos. Al final todos perdemos y nos empobrecemos; la región América Latina tiene ahora a dos vecinos más pobres de manera artificial por medidas que estorban la cooperación, porque el comercio es cooperación.

-Colombia es el tercer socio comercial de Ecuador. ¿Es fácil reemplazar este mercado con otros socios?

Si le hemos comprado a los colombianos es por determinadas ventajas: precio o calidad adecuada. Es verdad que el mundo tiene una vasta oferta, pero si les hemos comprado siempre es porque tienen ventajas que ahora desaparecen por una decisión política. Una medida que introduce distorsiones en el comercio internacional siempre es mala, no importa quién la ponga. Aquí en Ecuador, el Gobierno decidió hacer más cara la vida de los ecuatorianos.

-¿Cree que esta medida es permanente o solo una estrategia temporal?

Yo sí creo que esto va a terminar pronto y que la eliminación de estos aranceles va a desaparecer. Ojalá Colombia se mantenga en la posición de amenaza de elevación y no los imponga de remate a los productos ecuatorianos. El diálogo y la sensatez deben imperar para resolver este problema y mejorar la cooperación en seguridad.

-El presidente Noboa sostiene que esta recaudación servirá para combatir el crimen organizado. ¿Cree que también se fomenta el contrabando?

Cuando se aumentan los aranceles, se favorece la evasión y el contrabando porque deja de ser rentable traer productos de manera legal. Facilitamos que la gente desee dejar de pagar. Existen muchas otras medidas que pudieron ser un sustituto de esto que entorpece la cooperación. Lo que sucede entre la gente de Ecuador y Colombia no debe ser entorpecido por una medida política.