Esteban Ortiz, médico investigador, llamó a la ciudadanía a mantener la calma frente a la alarma generada en torno al hantavirus, luego de que un brote detectado en un crucero que navegaba por el Atlántico Sur, en aguas de Chile, encendiera las alertas internacionales y desatara rumores en redes sociales y grupos de mensajería sobre una posible nueva pandemia. Según Ortiz, el riesgo de contagio para los ecuatorianos es, en términos reales, muy bajo.
El especialista contextualizó el hantavirus dentro de los denominados virus zoonóticos, es decir, aquellos capaces de transmitirse desde animales silvestres hacia los seres humanos. Este tipo de salto entre especies no es un fenómeno nuevo ni excepcional: la rabia, el ébola y el SARS-CoV-2, causante del COVID-19, siguieron el mismo patrón de origen.
El especialista detalló que el virus presenta dos grandes familias genéticas según su distribución geográfica. En América circulan variantes como la cepa Andes y la denominada Sin Nombre, mientras que en Asia y Europa predominan otras cepas, entre ellas la de Seúl. En todos los casos, el reservorio principal son los roedores silvestres, en cuyo organismo el virus se replica y persiste.
El origen del brote y el vínculo con el crucero
La alerta reciente se originó a partir del brote registrado en un crucero que navegaba por el Atlántico Sur, en aguas de Chile. Según Ortiz, el vínculo de contagio habría sido un botadero de basura con presencia de roedores, al que habrían tenido acceso turistas dedicados a la observación de aves. Hasta la fecha del brote, el saldo registrado era de al menos tres fallecidos y más de diez personas infectadas, con un cerco epidemiológico activo y en expansión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) descartó que el brote representara una amenaza pandémica en el corto plazo, aunque reconoció que la alta movilidad internacional siempre constituye un factor de riesgo a considerar en cualquier escenario epidemiológico.
El doctor Ortiz sostuvo que los esfuerzos internacionales de vigilancia epidemiológica ya estaban dando resultados concretos. A su juicio, el brote había quedado contenido, toda vez que el crucero llegó a puerto y los pasajeros potencialmente expuestos se dispersaron principalmente hacia países con sistemas sólidos de vigilancia en salud pública.
Lo primero es que la gente tiene que estar tranquila. No va a enfermarse usted de hantivirus. Es más probable que a usted le vuelva a dar COVID-19 o influenza que otro de estos virus.
Esteban Ortiz - Médico investigador
Por qué Ecuador queda fuera del escenario de riesgo autóctono
Ortiz afirmó que la probabilidad de un caso originado en territorio ecuatoriano es muy baja. La razón principal es de orden ecológico: el roedor de cola larga, considerado el hospedero principal de las variantes americanas del hantavirus, no habita en Ecuador. Su presencia se concentra en Argentina, Chile y otras zonas de la Patagonia, y la cordillera de los Andes ha operado históricamente como una barrera natural que impide la dispersión del virus hacia el norte del continente.
Si bien Ecuador cuenta con algunas especies de roedores que podrían actuar teóricamente como reservorios, Ortiz precisó que nunca se ha descrito ni reportado un caso autóctono de hantavirus en el país. Esto significa que, hasta ahora, no existe evidencia científica de transmisión local del virus desde roedores hacia humanos en territorio ecuatoriano.
El escenario que el especialista considera más probable, aunque igualmente infrecuente, es el de un caso importado: una persona que se haya contagiado en el exterior y que posteriormente ingrese a Ecuador con la infección en curso. Ese tipo de situación, aclaró, tampoco tiene antecedentes documentados en el país.
La transmisión, la prevención y el riesgo de mutación
La transmisión del hantavirus hacia los seres humanos se produce principalmente a través del contacto con heces, orina o saliva de roedores infectados, en especial al inhalar partículas contaminadas en espacios cerrados o poco ventilados. Ortiz destacó que el riesgo aumenta cuando las personas limpian bodegas, depósitos de madera u otros espacios que pueden servir de refugio para roedores, sin las medidas de protección adecuadas, como mascarilla, guantes y protección ocular.
Por ahora quiero que la gente esté tranquila y que entienda que las medidas de prevención y precaución son las más importantes. Es decir, si usted tiene una bodega, tiene un lugar donde guarda la madera, todo lo que puede no utilizar y que puede ser usado por roedores para hacer su nicho o madriguera, cuando limpie esos lugares tendrá que usar una mascarilla para proteger no solamente su vía aérea, sino también sus ojos a través de usar gafas, guantes.
Esteban Ortiz - Médico investigador
El especialista también recordó que, en el contexto ecuatoriano, enfermedades como el dengue y la leptospirosis representan un riesgo cotidiano considerablemente mayor que el hantavirus, por lo que instó a no desviar la atención de amenazas sanitarias con mayor prevalencia real en el país.
Sobre el riesgo de mutación viral, Ortiz reconoció que existe la posibilidad teórica de que evolucione hacia una forma más transmisible entre humanos, lo cual abriría la puerta a escenarios epidémicos o incluso pandémicos. Sin embargo, calificó esa posibilidad como muy improbable en el corto plazo, y la situó como un riesgo hipotético de largo plazo, sujeto a la evolución natural del virus en su interacción con los reservorios animales y la población humana.
