En un espacio de diálogo de Manavisión Plus, Iván Flórez, presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales de Colombia, detalló el panorama de incertidumbre que atraviesan comerciantes y transportistas ante las recientes decisiones del Ejecutivo ecuatoriano y el eco que estas han tenido en el comercio formal de ambos países, tras la imposición del 30% en aranceles.

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-Se ha generado mucha noticia en los últimos días desde Colombia y Ecuador sobre el tema de los aranceles. ¿Cuál es la situación real que se vive hoy en la frontera?

Efectivamente, desde este cordón fronterizo hemos estado atentos a lo que ha venido sucediendo desde el primer anuncio del presidente Noboa frente al tema de los aranceles. Lo que se ha empezado a ver desde el primero de febrero es lo que habíamos vaticinado desde las Cámaras de Comercio de Tulcán, Ibarra y las de la frontera colombiana: el efecto más lesivo es el contrabando. Las mercancías se van a seguir necesitando y se abrirán paso a como dé lugar, incentivando la economía ilegal.

Tenemos el mayor parque automotor de carga pesada de los dos países e intermediaciones aduaneras que generan empleo y desarrollo. Todo esto se ve afectado.

-¿En estos primeros días ya se siente una afectación directa en el flujo económico o el tema sigue estable?

Mire que hubo dos fenómenos. Antes de que entre la medida, el paso se colapsó en Rumichaca porque los importadores intentaron pasar la mercancía de todo el mes de febrero anticipadamente por el pánico. Eso incrementó los fletes.

Pasado el primero de febrero, y con las movilizaciones de camioneros, se creó un tema de incertidumbre y el turismo se vio afectado. Nuestros sitios turísticos reportaron bajas notables. Las plataformas comerciales de electrodomésticos de alto costo y tecnología ya sienten un rezago. Además, el arroz que viene de Ecuador, al ser bloqueado, desquebraja el comercio formal e incentiva el informal. Ese golpe ya lo estamos sintiendo.

-Usted menciona que esto incentiva las actividades ilícitas. Sin embargo, ¿reconocen que el contrabando ha existido siempre en la zona, con o sin aranceles?

Sí, obviamente. Hace parte de la naturaleza de frontera, lo reconocemos así. Sin embargo, el peligro de los aranceles es que se promueva y se vuelva más grande. Es innegable que para los dos países es mejor que el arroz pase por el puente internacional, con controles y pagando impuestos, a que se vaya por los pasos ilegales.

Tenemos alrededor de 70 pasos ilegales y solo un puente formal habilitado, porque se cerraron San Miguel y Tufiño, y no se ha dado apertura a Mataje. Es mejor fortalecer lo formal que incentivar la actividad en una frontera tan permeable donde se filtran la inseguridad y el narcotráfico. Pedimos una mesa de diálogo y retomar el Gabinete Binacional que se suspendió.

-Hablando netamente de seguridad, ¿ustedes como comerciantes se sentían seguros en esa zona antes de este conflicto?

Bueno, realmente Nariño es uno de los departamentos más golpeados por la inseguridad y el narcotráfico; siempre hemos vivido con esos flagelos. Reconocemos los esfuerzos de Ecuador en los límites fronterizos, pero creemos que el refuerzo de defensa es necesario sin castigar al comercio, porque eso genera un deterioro social que puede ser más perjudicial que los efectos que se quieren curar.

Ecuador tiene una balanza comercial negativa con nosotros; es más lo que nos compra que lo que nos vende. Son mercados difíciles de reemplazar, Colombia es su tercer socio comercial y eso es para pensarlo en serio.

Iván Flórez, presidente de la Cámara de Comercio de Ipiales

-Ante la espera de este gabinete, aparece la mediación anunciada por Estados Unidos y el presidente Donald Trump. ¿Qué esperan de aquello?

Lo vemos con una esperanza y expectativa enorme. Creemos que esa mediación puede surtir efectos en el meollo del asunto, que es la seguridad. Si hay una intermediación de la presidencia de Estados Unidos, podemos llegar a acuerdos en diferencias políticas marcadas que no deberían afectar a la franja fronteriza. Esperamos que la Cancillería aterrice esas medidas al territorio para un acercamiento válido y justo.

-¿Qué conclusiones les dejan las marchas realizadas ayer por transportistas y comerciantes en el Puente Rumichaca?

El propósito era llamar la atención de los gobiernos nacionales; decir que las fuerzas vivas ya estamos unidas en un conflicto que nos afecta a lado y lado. Fue un llamado pacífico, no un bloqueo. Se sacó un manifiesto que se elevó a la Comunidad Andina de Naciones (CAN), buscando que el Tribunal Andino también empiece a mediar bajo las normativas supranacionales para presionar positivamente un acercamiento.