La reciente eliminación del subsidio al diésel ha generado debate en Ecuador, con protestas y preocupaciones sobre su impacto en la canasta básica . En una entrevista en Manavisión Plus , el ingeniero Xavier Orellana , analista económico, ofreció un panorama detallado sobre las consecuencias de esta medida. Sus cálculos apuntan a un efecto limitado en la inflación , aunque reconoce desafíos para la clase media y el transporte público . Mientras el paro nacional continúa, Orellana destaca la importancia de los bonos de compensación y la necesidad de mejorar los ingresos fiscales .

Un impacto menor en la inflación

Orellana asegura que la eliminación del subsidio al diésel no tendrá un impacto significativo en la inflación general . “El impacto tiende a ser entre 7 y 10% del costo del flete para camiones y tractomulas”, afirmó en Manavisión Plus. Por ejemplo, calcula que el costo por unidad en un contenedor de 53 pies es mucho menor que en una camioneta.

Asimismo, descarta alzas exageradas en los precios de la canasta básica . “En el mercado Sauces Nueve en Guayaquil, la papa pasó de 25 a 47 centavos , pero a los cuatro días bajó a 35 ”, explicó Orellana. Según sus proyecciones, la inflación podría incrementarse en un 1% para 2025, estabilizándose por debajo del 3% . “La producción en Ecuador es buena, no hay escasez de productos como arroz o plátano”, agregó.

No obstante, reconoce que el transporte público podría verse afectado en un plazo de 8 a 18 meses , dependiendo de las decisiones del gobierno. “En ciudades grandes, donde se toman varios buses, afecta más a los segmentos de bajos ingresos ”, señaló.

Efectos en la clase media y bonos de compensación

La clase media será el segmento más afectado, según Orellana, especialmente en costos asociados al transporte privado. “Una furgoneta Hyundai a diésel que transporta niños al colegio podría cobrar más”, indicó en la entrevista. Sin embargo, subraya que este impacto es negociable y no tan elevado como se percibe. “No creo que sea relativamente tan alto, está abierto a negociación ”, afirmó.

Por otra parte, destaca los bonos de solidaridad y bonos raíz dirigidos a 55.000 agricultores y pescadores artesanales como una estrategia para mitigar el impacto en los sectores más vulnerables. “El gobierno está tratando de bloquear que se afecte a los de muy bajos ingresos con estos bonos”, explicó Orellana. Estos bonos, que representan 600 millones de dólares , buscan refocalizar el subsidio, que antes beneficiaba incluso a propietarios de vehículos privados.

Además, Orellana critica la percepción especulativa en el mercado. “Ecuador es un país especulativo , todos quieren tomar ventaja, pero los precios tienden a estabilizarse”, comentó en Manavisión Plus. Por ejemplo, el precio del plátano, afectado más por el clima que por el diésel, no debería dispararse.

Desafíos fiscales y contrabando de combustible

La eliminación del subsidio al diésel responde a un déficit fiscal que lleva casi 20 años afectando al país, según Orellana. “El subsidio de combustibles es un mal subsidio , como dice la ONU y el presidente de Petro de Colombia”, afirmó. Esta medida, que ahorra al Estado cerca de 1.200 millones de dólares , busca mejorar la transparencia fiscal y reducir el contrabando , que genera pérdidas de entre 142 y 300 millones anuales.

Orellana también destacó el impacto de la caída en la producción petrolera , que se ha reducido en un 20% , equivalente a 100 mil barriles menos. “Esto perjudica a los gobiernos autónomos descentralizados y universidades que reciben ingresos petroleros”, señaló. Para compensar, sugiere explorar inversiones en gas natural y modernizar la infraestructura, como trenes de carga, para reducir ineficiencias. “Ecuador no tiene casi trenes de carga , a diferencia de Japón o Europa”, comentó.

Por último, Orellana advierte que el país está cerca de convertirse en un importador neto de combustibles , lo que agravaría la situación fiscal si no se toman medidas urgentes. “La producción petrolera no se duplica, pero el consumo de derivados crece 6 a 8% anual”, explicó en la entrevista.

Perspectivas económicas hacia 2026

A pesar de los desafíos, Orellana proyecta un crecimiento económico de entre 1,8 y 2,8% para 2026, con un 4% estimado para 2025. “No vamos a decrecer, pero el crecimiento no se siente porque venimos de un -2% el año pasado”, afirmó. Factores como la inseguridad y el cierre de negocios por extorsión afectan la economía, especialmente en ciudades como Guayaquil y Manta .

Para mejorar, recomienda redirigir el crédito bancario hacia el sector agrícola y el consumo interno , en lugar de enfocarse solo en tarjetas de crédito. “Las exportaciones no petroleras crecen más del 20% , pero el consumo interno necesita apoyo”, señaló Orellana. También espera que las políticas públicas, como la negociación con el movimiento indígena , definan el rumbo económico.

La entrevista completa puede visualizarse en las plataformas digitales de Manavisión Plus.