El Acuerdo Comercial Recíproco (ART) entre EE. UU. y Ecuador redefine el acceso a mercados y genera alertas por sus efectos económicos.
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) publicó los detalles del Acuerdo de Comercio Recíproco (ART), anunciando que EL presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proporcionará a los estadounidenses mayor acceso al mercado ecuatoriano y busca fortalecer la seguridad económica del país norteamericano.
El documento oficial señala que el acuerdo busca beneficiar a agricultores, ganaderos y fabricantes estadounidenses, facilitando el incremento de exportaciones hacia Ecuador.
"Las exportaciones estadounidenses de bienes y servicios a Ecuador alcanzaron los 10.200 millones de dólares en 2024, y el acuerdo facilitará sustancialmente el aumento de oportunidades para los exportadores estadounidenses", señala el documento.
Apertura comercial y cambios regulatorios
El acuerdo introduce términos innovadores que incluyen la reducción de barreras arancelarias y no arancelarias, con énfasis en el sector agrícola. Ecuador se compromete a otorgar trato preferencial a más del 90 % de productos agrícolas estadounidenses, eliminando aranceles a bienes como soya, frutas, lácteos y carnes, además de desmontar el Sistema de Bandas de Precios Andinas.
También contempla la eliminación de barreras no arancelarias para exportaciones industriales, mediante la simplificación de requisitos regulatorios. Esto incluye la aceptación de productos remanufacturados, vehículos bajo normas estadounidenses, así como dispositivos médicos y farmacéuticos aprobados en Estados Unidos, junto con certificaciones de sus organismos de control.
En paralelo, se establecen medidas para la facilitación del comercio, como la eliminación de inspecciones previas al embarque y la ampliación del programa de Operador Económico Autorizado.
En el ámbito agrícola, Ecuador reformará su sistema de licencias de importación, incorporando la renovación automática y el reconocimiento del sistema sanitario estadounidense. Esto reduce las exigencias administrativas para el ingreso de productos como carne y lácteos, facilitando su acceso al mercado local.
Comercio digital, propiedad intelectual y estándares
El acuerdo también incluye disposiciones para evitar barreras al comercio digital, prohibiendo la imposición de impuestos discriminatorios y respaldando una moratoria sobre aranceles a transmisiones electrónicas. Asimismo, se establecen compromisos en torno a indicaciones geográficas, garantizando el uso de denominaciones comunes en productos como quesos y carnes.
En el campo de la propiedad intelectual, Ecuador asume obligaciones para fortalecer la protección a innovadores, así como la aplicación de la ley frente a infracciones. "Ecuador está tomando medidas para resolver muchos problemas de propiedad intelectual de larga data", explica el informe.
El acuerdo también incorpora compromisos en materia laboral y ambiental, incluyendo la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso, el fortalecimiento de sindicatos y acciones para combatir la tala ilegal. A esto se suma la alineación en seguridad económica, con énfasis en cadenas de suministro y control de inversiones.
Alcances económicos y condiciones del acuerdo
Según el documento, el comercio bilateral entre ambos países alcanzó los 90.400 millones de dólares en 2024. Como parte del acuerdo, Estados Unidos otorgará a Ecuador el trato de Nación Más Favorecida (NMF) para ciertos productos, siempre que no puedan ser producidos en territorio estadounidense.
El analista económico Alberto Acosta Burneo, sostiene que el acuerdo responde a una relación comercial desigual, donde Estados Unidos restringe su mercado mientras Ecuador amplía el suyo.
"Las potencias cierran mercados, imponen condiciones y redefinen las reglas del comercio global. Los países pequeños no negocian desde la fuerza, sino desde la necesidad", señala el analista.
Acosta advierte que el acceso concedido a Ecuador es limitado y selectivo, enfocado en productos sin valor agregado. A su criterio, el acuerdo implica cambios regulatorios profundos, incluyendo endurecer la protección de propiedad intelectual, cambios en las normas laborales y ambientales, además de ajustes en cadenas de suministro alineadas con Estados Unidos.
En el sector agrícola, el analista destaca la reducción de barreras sanitarias y administrativas para productos estadounidenses, mientras que en el ámbito industrial se consolida un acceso regulatorio directo al mercado ecuatoriano.
A esto se suma la eliminación de aranceles y controles, lo que, según su análisis, refuerza la apertura del mercado local.
"El acuerdo marco ART con EE. UU. no es un Tratado de Libre Comercio (TLC) para abrir mercados. Es un mecanismo para consolidar el cierre del mercado estadounidense mientras se exige mayor apertura del mercado ecuatoriano", sostiene.
Implicaciones jurídicas y soberanía comercial
El analista jurídico Carlos Heredia Fiallos, menciona que el Artículo 5.1 del acuerdo, establece la adopción de medidas comerciales equivalentes por parte de Ecuador frente a decisiones de Estados Unidos. Detalla que esta disposición implicaría una limitación de la soberanía regulatoria, al condicionar la política comercial ecuatoriana a decisiones externas.
"Si EE. UU. decide sancionar o restringir comercio con un país determinado, Ecuador quedaría obligado a adoptar medidas equivalentes en su propio régimen comercial", explica.
En el plano económico, Heredia señala riesgos como la pérdida de mercados alternativos, el aumento de la dependencia comercial y la distorsión de cadenas de suministro. Sectores como tecnología, energía, minerales estratégicos y transporte marítimo, se verían afectados.
"Si Ecuador adopta automáticamente esas restricciones, está limitándose el acceso a ciertos insumos, encarece importaciones, afecta industrias locales", explica.
El jurista también advierte impactos en la política exterior, donde Ecuador podría ser percibido como un actor subordinado, generando tensiones con otros socios comerciales. Además, identifica posibles conflictos en organismos internacionales, al adoptar medidas no necesariamente respaldadas por el derecho internacional.
Gobierno asegura que el acuerdo beneficia la exportación
El Gobierno de Ecuador, en cambio, ha informado que se fortalecerá la exportación. El presidente Daniel Noboa, indicó que el acuerdo elimina la sobretasa arancelaria del 10 % que afectaba a los productos ecuatorianos.
"Este acuerdo beneficia al 53 % de nuestras exportaciones no petroleras, consolida sectores productivos que ya sostienen miles de empleos y abre la puerta para que nuevos productos ecuatorianos lleguen a ese mercado", destaca.
Esto equivale a USD 2.786 millones en comercio, según datos de 2025
El ministro de la Producción, Luis Alberto Jaramillo, ha señalado que para que el acuerdo entre en vigor, debe ser aprobado por la Corte Constitucional y por la Asamblea Nacional.
Según esta cartera de Estado, el sector agroexportador lidera la lista de los beneficiados. Productos como el banano, plátano, piña, mango, pitahaya, jengibre y uvilla accederán al mercado estadounidense en condiciones más competitivas.
A ellos se suman el cacao y el café en grano, los productos florícolas y el palmito, así como productos pesqueros y sus preparaciones. El acuerdo también incluye al oro y cobre en la categoría de minerales.
"El acuerdo contempla, además, el levantamiento de sobretasas a 1.673 subpartidas adicionales, sembrando el terreno para que Ecuador diversifique y amplíe su canasta exportadora hacia uno de los mercados más grandes y exigentes del mundo", precisa el ministerio.
Recalca que el ART crea mejores condiciones para atraer inversión extranjera hacia sectores estratégicos como energía, minerales críticos, infraestructura y tecnología.
"Se abre acceso a financiamiento a través del Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos (EXIM Bank) y la Corporación Financiera Internacional para el Desarrollo (DFC)", explica el ministerio en un comunicado.
Agrega que también se modernizaron los procesos aduaneros, reduciendo tiempos y costos logísticos para el comercio exterior.
