El ejercicio de rendición de cuentas del Presidente de la República ha desatado un intenso debate en el tablero político ecuatoriano. Para entender el impacto de este discurso y cómo se configuran las fuerzas políticas de cara a los próximos comicios seccionales, con especial atención en la provincia de Manabí, el consultor político Fernando Rodríguez analizó el escenario actual en una entrevista en el espacio de Manavisión Plus.
- ¿Cree que el informe parecía más un discurso de campaña que un informe a la nación?
No creo que sea de campaña, más bien creo que es un discurso para salir del apuro, de tratar de comunicar algo a la gente que deje bien parado al gobierno con cifras que me convienen y no tanto que sean de discusión para contrastar estas cifras. Hay cifras que uno si las ve frío en el diario, en los medios digitales, uno dice qué bien el presidente va avanzando, pero si luego vamos a revisar el plan de gobierno, vamos a revisar lo que dijo en el informe 2025 y en este nuevo informe 2026, quedan muchas dudas de cómo ha ido ese indicador progresivamente creciendo, disminuyendo.
Eso al final es una rendición de cuentas: en demostrar, en demostrar cómo ha sido el trabajo presidencial y del gobierno en estos ya casi tres años.
- ¿Qué se puede destacar al menos del informe a la nación?
Que es un presidente que está conviviendo con el día a día. Es decir, usa cifras que tal vez fueron de enero del 2025-2026, compara cifras en donde evidentemente hay una conveniencia para poder hablar de la cifra que él menciona. Por ejemplo, hay una cifra muy alarmante que si uno se queda simplemente con lo que dice el presidente, a veces dice "estamos en un país correcto". La cifra es de la vivienda, por ejemplo: él habla de que ha generado 8.700 soluciones habitacionales, pero él prometió 200 mil. Por una simple regla de tres, creo que va a necesitar alrededor de 20 años para cumplir con lo prometido.
Entonces, digo, sí, ha hecho o ha logrado 8.700 soluciones habitacionales, puede ser más, va a ser menos el siguiente año... esa inversión, ¿en cuánto refleja la inversión pública? Porque eso también es un dato de la cual el presidente no ha hablado: ¿cuánto es el porcentaje de inversión pública comparado con el año pasado? ¿Se mantiene, ha crecido, ha disminuido? Y al final eso es lo que creo que falta en este ejercicio de rendir cuentas al país.
- ¿Por qué se toma esa decisión? ¿Por qué se trata de dar estos datos que después la gente lo va a contrastar? ¿No le hace más daño al gobierno aquello?
Sí, pero también ahí veamos la cosa desde la otra cara de la moneda. Estamos en una sociedad donde los ciudadanos cada vez somos menos críticos de lo que pasa a nivel país, somos menos críticos de lo que pasa con mi vecino. Sólo nos preocupamos por lo nuestro, por lo que en mi metro cuadrado puede influir una decisión a nivel país.
Y eso hace que, por ejemplo, cifras tan alarmantes como de la vivienda no nos causen ninguna incomodidad, porque decimos "bueno, qué bueno por los que se han beneficiado de eso", pero no vamos al trasfondo de la cifra, que es que en realidad es una promesa incumplida. No podemos hablar de que un dato manipulado a conveniencia es un buen ejercicio del gobierno, sino más bien es un ejercicio de manipulación de la información para yo como gobierno, como presidente, quedar bien ante la opinión pública.
- ¿Qué rol debería tomar la oposición?
Hacer un poco de liderazgo político. Creo que la ciudadanía hoy está cada vez más silenciada o más silenciosa; es decir, reclama menos, exige menos y eso también nos deja ver que la vara está muy baja. Creemos que lo que nos dan es suficiente por las condiciones en las que nos dan lo que nos dan. Es decir: está mal el país, bueno, si me dan algo, un poquito, pues no pasa nada, gracias. Y creo que eso ha hecho que entremos en un ambiente un poco hasta mediocre, que la oposición tampoco ha sabido representar, ese reclamo ciudadano legítimo. Son banalidades. Es decir, ¿por qué no atacan el vacío, igual que el discurso del presidente?
- El discurso dura 34 minutos 26 segundos... articulación de ideas de 90 segundos, interrumpida por aplausos o por videos institucionales. ¿Esa es la nueva forma de hacer un discurso político?
No es la nueva forma, pero se utiliza, se utiliza en estas situaciones, cuando el orador no tiene, sustentos para mantener, puede ser por eso. O sea, 37 veces aplauden a un presidente, dos frases, aplausos, dos frases, aplausos; yo creo que es una exageración. Vamos a ver si ese indicador de aplausos crece o disminuye para la siguiente rendición de cuentas. Un discurso que tiene alrededor de tres, cuatro videos intermedios, donde los videos hablan más que el orador, me parece que es un ejercicio donde uno tiene que evaluar por qué el presidente ha decidido que estas cifras sean dadas por un video y no por la persona que tiene que darlas.
- ¿Por qué cree usted que pasó eso?
Porque creo que la credibilidad del presidente va en descenso, va decreciendo, y eso hace que tal vez una buena cifra en un orador que no tiene credibilidad suene más dudable que un video que me lo presenten. Puede ser. Fijémonos que en el video de la seguridad el ministro Reimberg es quien enumera cada una de los hitos dentro de este ámbito. Eso también guarda un poco de relación con tal vez esa percepción de la gente en que el ministro está haciendo medianamente bien las cosas.
- En seguridad, eso deja dos lecturas: que el presidente confía en lo que hace el ministro o él no tiene conocimiento de lo que se está haciendo en seguridad.
Yo creo que él confía en el ministro y eso es una buena decisión de él. El presidente tal vez no puede estar en todo, no puede, digamos, tomar todas las instituciones para ejercer su control. Yo creo que tener buenos ministros es parte de tener un buen gobierno y creo que el ministro Reimberg, más allá de las discusiones que puedan haber respecto a los resultados de los múltiples estados de excepciones, de los múltiples meses que han estado las fuerzas armadas en territorio, pues hay ciertas acciones que sí son dignas de resaltar de parte del ministro.
- ¿Se puede decir que al menos en seguridad se ha visto algún avance?
Están tal vez combatiendo lo que dicen desde su narrativa, todo el tema de las organizaciones delictivas, pero hay que ver, ya son tres años. También el análisis hay que llevarlo a un marco de tiempo un poco más amplio, no solamente basarnos en el último año, en el último mes, en los últimos 15 días, sino ya ampliar el rango de esta comparación para ver cómo han venido fluctuando los índices de delincuencia o de inseguridad en el país.
- El Caso Progen, ¿le está costando al gobierno sacarlo adelante?
Sí, mucho, y eso el presidente en la rendición no lo mencionó. Él habló de corrupción, habló de estar atacando a las mafias en los hospitales, en todas las instituciones o en todas las áreas donde la corrupción ha estado enquistada, pero también él se hace ciego de ciertas cosas y eso a la final en el discurso también suena incoherente, también lo deja mal posicionado. Creo que la oposición debería empezar a construir por ahí una oposición desde el discurso para ellos también hacerse de esa representación que necesita la gente. Habló de corrupción y de gobiernos anteriores, habló del caso Encuentro, habló de sobornos, no habla de Progen y atrás tienes a dos personas aplaudiendote que se pide que se los vincule también.
- En tema comunicacional y político, ¿cuál es su análisis de cómo lo está llevando el gobierno?
Como lo ha venido llevando todos estos años, es decir, a nivel propagandístico, a nivel mucho de marketing político. Todos los productos de comunicación son como fuegos artificiales en donde destacan cierta acción, pero esa acción no está prolongada en el tiempo, por lo tanto no la puedes medir. Hoy día atraparon al líder de alguna banda delictiva, muy buena acción, pero luego el índice de asesinatos, de secuestros, de extorsión se mantiene, baja muy poco o si no sigue creciendo. Entonces eso te da muestras a ti de que es una comunicación que atiende mucho el suceso, no va tanto a la progresividad de la acción y eso al final te da una bocanada de aire, pero en el tiempo eso es insostenible.
- Tras un año de gestión del periodo completo, recordando que lo anterior fue la finalización del periodo del presidente Lasso tras la muerte cruzada, ¿debe haber una renovación ministerial?
¿Renovación ministerial en qué ministerio? Porque en el Ministerio de Salud Pública, alrededor de casi seis meses, el ministerio ha estado sin ministro, sin ministra, y cuando se pone alguien allí crean una comisión que las funciones son un poco desconocidas porque no emiten ningún informe, no emiten ninguna guía o recomendación de acciones a tomar.
Creo que hay que hacer una evaluación primero y ver qué ministros realmente están funcionando, cuáles no. Obviamente esta evaluación debe ser una evaluación muy administrativa y también un tanto política. Creo que hay ministros que es muy difícil sostenerlos y hay otros que tal vez por esta cantidad de sucesos que van acumulando a lo largo del periodo podrían tener una oportunidad de continuar.
- Internacionalmente, ¿cómo está el Ecuador? ¿Cuál es su análisis de las relaciones diplomáticas a nivel internacional?
Es llamativo esto, ¿no? Porque en la esfera internacional es algo que tampoco escuchamos al presidente decir nada en la rendición de cuentas. Habló de la inversión extranjera, pero esta inversión extranjera considerando que tenemos, y lo digo entre comillas, una "buena relación" con Estados Unidos, me parece que ha sido muy baja. ¿Qué será cuando no se tenga una buena relación con Estados Unidos? Será nula tal vez.
- Se acaba de firmar un convenio con Emiratos Árabes, ¿no se habló nada el domingo?
No se habló nada y se mantiene el problema con Colombia. La Comunidad Andina de Naciones no se pone de acuerdo ni como organismo, ni con Ecuador, ni con Colombia, ni Ecuador con Colombia, y eso hace que a nivel internacional el Ecuador tenga impases que en su momento pueden significar el cierre de relaciones bilaterales con algún otro país; ya los tenemos con Colombia. Estos problemas con Colombia no son problemas pequeños. Yo creo que en la zona norte, en la zona fronteriza, los problemas económicos para el comercio se han agravado aún más.
- ¿Qué puede hacer el gobierno en esa situación?
Poner primero gente profesional en el servicio diplomático, gente de carrera. El Estado ecuatoriano tiene una escuela de servicio exterior. Creo que hay profesionales, y porque los conozco, profesionales de mucha valía que pueden representar al país, a los intereses del país. Porque eso es un error que se comete también en el servicio exterior: representar al gobierno cuando el diplomático de carrera tiene que representar a los intereses del país. Que sí, que vienen dictados por el presidente, pero más allá de eso, el funcionario en el servicio exterior debe representar al país.
- Respecto a la aprobación, ¿le avizora un panorama complicado al presidente en caída libre en cuanto a aceptación, o tiene chance todavía de oxigenarse un poco?
Revisé una información de algún estudio de investigación en donde decía que el presidente había caído la aprobación en un 26%; de 60% a 26% es una caída estrepitosa. Creo que aunque sea muy grave la caída de la aprobación del presidente, recordemos que las seccionales responden a necesidades y a discusiones locales. Es muy arriesgado decir que porque el presidente ha caído en un 40% en aprobación va a perder todas las seccionales.
Creo que eso no me arriesgaría a decirlo. ¿Va a ganar algunas seccionales, algunos cantones? Sí. ¿En qué provincias? Hay que verlo; sobre todo en los de la sierra es probable que gane un poco más, versus los de la costa, pero evidentemente sí le va a afectar. Las elecciones seccionales tal vez son muy locales, de problemas muy locales, pero sí hay que saber manipular el arrastre de los problemas nacionales, sobre todo cuando representas al gobierno nacional.
- Hablando de las seccionales, ¿cree que hay estructura en ADN como para encarar una elección? ¿cómo asesoraría a un potencial candidato de?
En Manabí, por lo que se percibe, no hay una estructura política. Hay que saber distinguir qué es una estructura y quiénes son los simpatizantes. Simpatizante es alguien que circunstancialmente está contigo, y una estructura es alguien que tiene interiorizada una forma de pensamiento político, que es representada por un partido. Y creo que eso aquí en Manabí, por lo menos, no lo hay.
A un potencial candidato de ADN yo le recomendaría que tenga muchas ganas de caminar, muchas ganas de arrastrar lo negativo y defender una, digamos, una percepción, una imagen del presidente que, por lo menos en Manabí, si hablamos de Manabí, está más baja de lo normal. Si un candidato del gobierno hoy en Manabí, en Portoviejo, emprende una campaña para la seccional, debe saber de que empieza en negativo; más allá de la persona, más allá del perfil, creo que empieza en negativo.
- Su lectura de lo que puede pasar en Manabí de forma general. Luisa González anuncia su candidatura. En el tema prefectura, tras ocho años de Leonardo Orlando en funciones, ¿podría afectar la votación del correísmo en la provincia?
Sí que le puede afectar, pero esto también depende de cómo el candidato o la candidata del correísmo va a afrontar esta problemática, cómo va a ser esa conversación con el elector. Es decir, ¿por qué no logramos cumplir desde Revolución Ciudadana a través de Leonardo Orlando con alguna necesidad que hoy día está insatisfecha? Y a partir de ahí ver qué se promete o qué se intenta recuperar en el elector, en estos sentimientos de convencer a los electores. Entonces, le puede afectar, sí, pero creo que la Revolución Ciudadana en Manabí es evidente que tiene un elector muy fidelizado y que esto hará que, con las condiciones del país y con las condiciones de la provincia, tenga un poco más fácil volverlos a traer a la tienda política en la que han estado o en la que siempre pretenden estar.
- En ese marco de Revolución Ciudadana y Agustín Casanova, ¿podría haber chance para un tercero?
Creo que a nivel provincial puede meterse el candidato de alguna línea que no sea el gobierno. El gobierno, indiscutiblemente, al ser un actor tal vez que uno espera que polarice hablando de Revolución Ciudadana y también del gobierno va a quitar muchos votos a esa tercera vía, digamos, entre comillas.
Le puede quitar muchos votos, ya sea al candidato Casanova, le puede quitar muchos votos a candidatos que no estén en esa polarización o que pretendan romper la elección, el tablero de la elección provincial. Entonces, aunque el gobierno esté mal, el candidato provincial va a jugar un rol importante para los candidatos que están fuera de la polarización.
- ¿A quién le ve mejor perfil para la prefectura? ADN ha dado nombres en Manabí: Diego Franco, Marco Zambrano, rector de la Uleam y Aurora Valle, la gobernadora.
Marcos Zambrano juega un perfil mejor que la señora gobernadora. Me parece que la señora gobernadora, por el ejercicio de su función, hay un desgaste; ha estado dentro, está dentro del gobierno y tiene un desgaste constante. Más allá de las buenas o malas o tibias acciones, el perfil de Marco Zambrano ha sido un perfil que está un poco, digamos, alejado de la política nacional. Sí que tiene mucho que ver dentro del campo educativo, en la universidad, y creo que ese es su fuerte. Ese es su fuerte en un electorado.
Recordemos que los jóvenes están dentro de este marco de 20, 25, 30 años y están, en su gran mayoría, educándose. Recordemos que las extensiones de la Uleam han permitido que Marco Zambrano también se mueva en la provincia. Entonces, no es un perfil que sale de la noche a la mañana a intentar buscar la provincia, sino que es un perfil que ha venido claro que en menor medida respecto a la gobernadora moviéndose por la provincia. Y yo creo que ADN podría tomar una buena decisión de esas que se piden.
- El alcalde Javier Pincay, está sancionado por el Tribunal Contencioso Electoral. Decía usted que partía con ventaja de cara a la reelección. Hoy la situación ha cambiado, se sostiene la sanción y abre el tablero en Portoviejo. ¿Qué se puede dar en la capital de Manabí?
Queda un gran número de electores en el aire. Si se mantiene esta sanción, hay que esperar todavía; el tiempo está corriendo. El 18 de junio arrancan las primarias; creo que el 18 de junio vendría a ser el tiempo límite, el día límite del alcalde Pincay, porque si él no sale de primarias, evidentemente estamos hablando de que él no podría participar, mejor dicho, ya no sería candidato.
Queda un gran número de electores en el aire y hay que ver qué candidato, por ahora de los que ya suenan, puede lograr hablarles y lograr atraerlos. Hay ciertos candidatos que están más lejanos de ese electorado, pero igual son electores que tienen que ser atraídos por alguien y creo que es una gran porción de la gente en Portoviejo. El alcalde Pincay registra una aprobación del 45% - 50% que no es cualquier cosa para un alcalde considerando la situación del país.
- En Portoviejo el correísmo nunca ha ganado, aunque en Guayaquil tampoco lo había hecho hasta 2023. ¿Tiene posibilidades reales en esta ocasión
Todos los candidatos tendrán oportunidad, pero la Revolución Ciudadana necesita un buen perfil para competir y romper el techo de su votación histórica en Portoviejo. Aunque mantiene una base electoral fiel, esta no ha crecido porque el movimiento no está totalmente unido y sus candidaturas suelen representar distintos grupos internos. El desafío será conservar ese respaldo ideológico y político, pero al mismo tiempo ampliar su votación con un candidato sólido.
- En Manta, ¿cómo está la cosa? ¿Qué lectura tiene?
En Manta, lamentablemente la alcaldesa con sus problemas de salud tal vez no vaya a la reelección. Seguramente van a poner un candidato. ¿Quiere la alcaldía Jaime Estrada? Es lo que se dice, es lo que se murmura; cuando el río suena es porque trae piedras. Creo que no hay un candidato que no sea los Estrada que suene fuerte, que uno diga "ojo que la competencia es con X o Y". Creo que Estrada es el candidato más potencial a ganar.
- ¿Cuál de los dos tiene mejor perfil para alcalde?
Diría que el joven. Obviamente, a ver, el joven considera que el padre puede lograr ir a lo provincial, con todas estas dinámicas que se están dando de que participa o no participa Luisa, etc. Yo creo que al final del día, digamos, en el peor de los escenarios para la revolución, tal vez Jaime Estrada Jr. podría ser una salida en Manta para que el padre pueda ir a la prefectura. Pero, insisto, para que se dé lo uno tiene que primero darse lo otro.
- En Quito, Yunda y Pabel Muñoz van allí emparejados. ¿Tendrá chance el gobierno? ¿Puede darse que Andrés Castillo sea candidato o se proyectará un alcalde con el 20%?
Cualquier candidato del gobierno en las ciudades importantes hay que tomarlo con cuidado. No serán candidatos de relleno, no serán candidatos como aquí normalmente le decimos chimbadores; serán candidatos que hay que mirarlos con cuidado, más allá del perfil. Recordemos que en las ciudades importantes cuenta, digamos, el poder del Estado y cómo él te ayuda desde lo nacional para tu campaña seccional.
Andrés Castillo o la persona que fuera va a tener que hacer una campaña fuerte, pero considerando la situación en Quito, por ejemplo, que están ahí en números Yunda con Pabel Muñoz, creo que estas dos candidaturas representan, digamos, lo más popular del sector quiteño. Andrés Castillo tal vez esté pensado para conglomerar lo más alto de la sociedad, mediano-alto sociedad en Quito, pero eso no quita de que el elector del medio tome una decisión y se arriesgue por irse hacia el lado del gobierno. Recordemos que Pabel Muñoz tiene, según los números, una buena aceptación, tiene buena aprobación, pero eso no le es suficiente.
- En Guayaquil ocurre un tema parecido al de Portoviejo, pues Aquiles Alvarez todo indica que no será candidato. ¿Funcionará el candidato de Aquiles o esa votación se diluye hacia el gobierno, el Partido Social Cristiano o el correísmo?
Si funciona o no, creo que no, pero lo que sí va a funcionar es tratar de canalizar este sentimiento de injusticia con que se está llevando el tema de Aquiles. Sería contra el gobierno, pero ojo que también la figura allí tiene que ver. Es decir, se habla mucho de la esposa del alcalde Aquiles Alvarez, pero ¿la esposa es lo suficientemente fuerte como para tratar de canalizar ese sentimiento de rechazo, de indignación hacia el gobierno? ¿Le alcanza el perfil? ¿Qué otro candidato puede meterse allí que no sea la esposa?
Entonces, el diablo está en los detalles, ¿no? Son pequeños detalles que tal vez el partido o este movimiento que vaya canalizando este rechazo hacia el gobierno, a las acciones que ha tomado el gobierno con el alcalde Aquiles, va a tener que ir un poco manoseando para ver qué decisión es la más conveniente en busca de la alcaldía.

