El presidente Daniel Noboa anunció la desarticulación de una red de corrupción que operó durante más de 11 años dentro de la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL), generando un perjuicio económico significativo al Estado ecuatoriano.

Las investigaciones lideradas por el Gobierno revelaron que la estructura manipulaba facturación eléctrica y desarrollaba otros esquemas irregulares relacionados con el servicio eléctrico. Noboa, a través de sus redes sociales, describió cómo la red alteraba planillas de consumo eléctrico y realizaba refacturaciones injustificadas, acciones que se traducían en cobros ilegales. La estrategia incluía el intercambio de facturas "borradas" a cambio de coimas, y la utilización de reclamos para eludir pagos.

Perjuicio multimillonario para el Estado 

El mandatario recalcó que el perjuicio causado por la red asciende, según estimaciones oficiales, a al menos 300 millones de dólares en aproximadamente una década de operaciones. Solo en 2025, funcionarios de los ministerios involucrados calcularon pérdidas de 28 millones de dólares derivados de la refacturación indebida y el abuso de sistemas de reclamos en CNEL.

"Mientras unos pagaban su planilla completa, otros la borraban con una llamada a un funcionario. Eso lo terminó pagando todo el Ecuador", sentenció Noboa. El presidente remarcó el impacto directo de estos actos en el bienestar de la ciudadanía y la transparencia en la gestión pública.

Red de apoyo y manipulación institucional

El funcionamiento de la red no se limitaba únicamente a CNEL: contaba con respaldo dentro de la Agencia de Regulación y Control de Electricidad (ARCONEL), según detalló Noboa. Los implicados habrían manipulado proyectos eléctricos y generado fallas que repercutieron directamente sobre los usuarios, extendiendo así el rango de afectación de la organización. "Tenían apoyo dentro de ARCONEL para sostener el negocio", afirmó el presidente, en alusión a la protección y soporte institucional que facilitó el funcionamiento de la red durante más de una década.

Las operaciones policiales derivadas de la investigación culminaron en el allanamiento simultáneo de sedes de CNEL en varias provincias. Entre los implicados figuran funcionarios de alto y mediano rango, así como técnicos vinculados a la gestión eléctrica. El trabajo coordinado involucró al Ministerio de Ambiente y Energía y al Ministerio del Interior para desarticular la presunta organización.

El intento de luchar contra la corrupción

El presidente subrayó su compromiso de continuar la lucha contra las estructuras delictivas que afectan a las instituciones públicas y recalcó que "seguiremos atacando la criminalidad que tanto afecta a los ecuatorianos". Noboa insistió en que esta política es prioritaria para su administración, no solo por el impacto económico sino también por la erosión de la confianza ciudadana en el sistema eléctrico y en la gestión estatal.

Las autoridades reiteraron que adoptar medidas estrictas y detectar irregularidades en los organismos de control y en la operatividad de las empresas públicas constituye un esfuerzo fundamental para garantizar el correcto funcionamiento de los servicios y la transparencia en el sector eléctrico.