Rafael Correa reaccionó, una vez que la justicia de Ecuador ratificó la tarde de este miércoles la prisión preventiva para el alcalde de Guayaquil, Aquiles Alvarez, tras la audiencia de cargos en un caso por delincuencia organizada.
Un magistrado validó cerca de veinte elementos de convicción que la Fiscalía presentó para sustentar su investigación por delincuencia organizada. La entidad sostiene que existe un entramado societario complejo que habría facilitado la comercialización irregular de combustible y diversas operaciones de lavado de activos nacionales.
Lo que dice Rafael Correa
Pocos minutos después del dictamen judicial, el expresidente Rafael Correa reaccionó en sus redes sociales para denunciar una supuesta persecución estatal generalizada.
El caudillo de la Revolución Ciudadana cuestionó la moralidad de los funcionarios actuales y preguntó directamente si permitirán tanto abuso contra las autoridades de elección popular. Correa aseguró que el país enfrenta una verdadera dictadura, pues el asedio judicial que antes afectaba solo a su movimiento ahora golpea a otros sectores.
El exmandatario también dirigió un mensaje a las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para cuestionar si seguirán actuando como cómplices del actual Gobierno. Según su visión, el proceso penal contra el alcalde de Guayaquil marca una nueva fase política donde la justicia se utiliza para anular a los adversarios.
Recuerdan a Correa que él hizo lo que hoy critica
Tras el pronunciamiento de Rafael Correa, varios ciudadanos respondieron recordando que, según sus opiniones, durante su gobierno ocurrieron hechos similares a los que ahora critica públicamente. Isabel Cedeño escribió: "Pero si en tu tiempo se vivió en dictadura, doble moral la tuya".
Mientras Isidro Cedeño añadió: " tú hiciste lo mismo con Don Villa", en alusión a la persecución que, según sus críticos, enfrentó Fernando Villavicencio durante el correísmo. Por su parte, Geovanny Gordillo recordó una frase atribuida al propio exmandatario: "Ahora cualquier delincuente es perseguido político y poner un juicio es un atentado a los derechos humanos", comentario que, fue utilizado en su momento por Correa para responder a cuestionamientos de lo que hizo su gobierno con opositores.
Cuestionamiento a los dos "bandos"
Un sector de la opinión pública manifiesta una profunda preocupación por la democracia y sostiene con firmeza que un error político no justifica otro. Voces como la de Kleiner Zambrano afirman que el presidente Noboa ha replicado las mismas prácticas de intervención en la justicia del Correísmo. Zambrano ha señalado que el Gobierno incurre en persecución a opositores y violaciones constitucionales, lo que alimenta un ciclo vicioso de abusos institucionales.
Por su parte, el analista Mateo Izquierdo también ha hecho pronunciamientos en el mismo sentido. La actual administración está ejecutando exactamente todo lo que antes le cuestionaron al exmandatario Rafael Correa, dijo.
El jurista Pablo Encalada Hidalgo también cuestionó la coyuntura actual al señalar que existen ciudadanos que enfrentan el abuso tanto del correísmo como de Noboa. El abogado criticó a quienes, por fanatismo o interés, actúan como anticorreístas pero solapan todas las acciones del actual mandatario dentro de la función judicial. "Hay quienes fueron correístas y ahora son noboístas; esos son los peores, la escoria de la sociedad", sentenció Encalada sobre el oportunismo político actual.
El fantasma del autoritarismo en Ecuador
El exasambleísta Jorge Peñafiel reflexionó sobre el papel de los ciudadanos frente a la actual coyuntura y recordó la unidad nacional contra el correísmo en 2015. Peñafiel advirtió que en aquel entonces la bandera común era el interés democrático por encima de cualquier otra diferencia política o interés personal. "Noboa empieza a causar el mismo efecto cada día más", sentenció el exlegislador al alertar sobre el creciente malestar social ante las medidas del Ejecutivo.
Peñafiel también lanzó una advertencia directa sobre las posibles consecuencias de esta polarización y el uso del aparato estatal para fines de persecución política. El político señaló que el Gobierno no debería quejarse si la ciudadanía termina protestando en las calles por la democracia, la libertad y la paz.

