La renuncia de Bolívar Erazo a la dirección ejecutiva del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inahmi) generó una fuerte sacudida en el Gobierno. El funcionario anunció su salida la noche del viernes 27 de marzo de 2026, mediante sus redes sociales oficiales tras servir con un profundo compromiso científico institucional.
La salida de Bolívar en medio de polémica
Su dimisión ocurre en un momento de alta tensión política por los cambios ejecutados recientemente en el cronograma electoral nacional. Las autoridades ahora deben buscar un perfil técnico que mantenga la credibilidad de los pronósticos climáticos durante esta etapa de transición.
Erazo se despidió de la institución que pudo direccionar durante los últimos cuatro años.
Hasta el día de hoy he servido con compromiso y convicción como Director Ejecutivo del @inamhi_ec. Ha sido un enorme honor ejercer el servicio público desde mi formación científica. Dejo una institución fortalecida, con nueva tecnología, con mayor credibilidad y datos abiertos.
Bolívar Erazo, Exdirector ejecutivo del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inahmi)
El informe de Riesgos y el CNE
El Consejo Nacional Electoral fundamentó el adelanto de las votaciones en un informe técnico remitido por la Secretaría de Gestión de Riesgos nacional. De igual manera, el documento alerta sobre la llegada tentativa de eventos hidrometeorológicos intensos asociados directamente con el peligroso Fenómeno de El Niño.
El pleno del organismo decidió trasladar la fecha de los comicios del 14 de febrero al 29 de noviembre actual. Por esta razón, el Estado busca prevenir inundaciones severas que podrían destruir los recintos electorales y las vías de comunicación en provincias. La premisa oficial asegura que adelantar el proceso protegerá el derecho al voto de millones de ecuatorianos frente a los desastres naturales.
No obstante, esta decisión de anticipar las elecciones 79 días ha provocado críticas inmediatas en diversos sectores de la opinión pública. Además, los técnicos de riesgos sostienen que los efectos climáticos más graves podrían registrarse a finales de este año y durante el 2027.
Impacto en la democracia interna
A pesar de las dificultades logísticas, el CNE mantiene firme su postura de priorizar la seguridad ciudadana ante los posibles riesgos de inundación. Por otra parte, la premura en el calendario electoral exige que los candidatos presenten sus planes de trabajo en un periodo muy reducido. En este sentido, la vigilancia ciudadana sobre el origen de los recursos de campaña se vuelve fundamental para garantizar la transparencia electoral.
Igualmente, los movimientos nacionales expresan su preocupación por la falta de tiempo suficiente para socializar sus propuestas en los territorios más alejados. Finalmente, la renuncia en el Inamhi añade una capa de incertidumbre técnica a un proceso que ya se percibe bastante apresurado.
La ciudadanía deberá adaptarse a un cambio repentino en la fecha de votación que altera la rutina comercial y educativa del país. Por consiguiente, las campañas de información pública serán vitales para reducir el ausentismo en las urnas durante el próximo mes de noviembre. Es probable que la saturación de información política en un corto tiempo genere confusión en los electores de las zonas más vulnerables.

